La liberación del joven macho, recuperado en el Hospital de Fauna de AMUS y equipado con un emisor GPS, dará inicio a la campaña «PLANETA I: IRREPETIBLE» para alertar sobre el impacto de las temperaturas extremas en la fauna silvestre
Un joven águila imperial ibérica que tuvo que ser rescatado después de abandonar prematuramente su nido por las altas temperaturas volverá a la naturaleza el próximo 29 de septiembre, de la mano de Odile Rodríguez de la Fuente. La liberación tendrá lugar en Villafranca de los Barros (Badajoz) y supondrá el inicio de «PLANETA I: IRREPETIBLE», una campaña de AMUS que pretende poner el foco en una consecuencia cada vez más visible de los episodios de calor extremo: su impacto sobre la fauna silvestre.
El ejemplar, un joven macho bautizado como Félix por Odile Rodríguez de la Fuente en homenaje a su padre, el naturalista y divulgador Félix Rodríguez de la Fuente, ha permanecido en recuperación en el Hospital de Fauna de AMUS después de ser localizado tras abandonar prematuramente el nido durante un episodio de temperaturas extremas.
Ahora, una vez completado su desarrollo y recuperación, Félix está preparado para regresar al medio natural. Antes de su liberación, se le instalará un emisor GPS, una herramienta que permitirá al equipo técnico de AMUS conocer sus movimientos, estudiar su adaptación al entorno y detectar posibles situaciones de riesgo.
Cuando el nido se convierte en una trampa térmica
El caso de Félix no es un hecho aislado. AMUS viene constatando cómo los episodios de calor extremo afectan directamente a numerosas especies de aves.
Las temperaturas que se alcanzan en el interior de algunos nidos pueden obligar a los pollos a abandonarlos antes de estar preparados para sobrevivir por sí mismos. En el medio natural, esa salida prematura puede convertirse en una sentencia de muerte por deshidratación, inanición, depredación o exposición directa a temperaturas incompatibles con la vida.
La organización ha atendido también a pollos de buitre negro, jóvenes aguiluchos afectados por las temperaturas extremas en zonas agrícolas y cientos de vencejos, aviones y cernícalos que terminan en el suelo cuando el calor convierte sus nidos en auténticas trampas térmicas.
«La fauna silvestre no puede protegerse del calor como hacemos las personas. No puede entrar en un espacio climatizado, buscar refugio o modificar las condiciones de su entorno», señala AMUS, que considera estos episodios una expresión cada vez más evidente de cómo el cambio climático está alterando las condiciones de vida de las especies.
Vigilar para rescatar a tiempo
El águila imperial ibérica ocupa un lugar destacado en los programas de conservación desarrollados por AMUS. Durante la época reproductora, el equipo técnico identifica y controla los territorios de cría y refuerza la vigilancia cuando se producen episodios de temperaturas extremas.
El objetivo es localizar a tiempo a los pollos que abandonan prematuramente sus nidos y trasladarlos al Hospital de Fauna para que reciban los cuidados necesarios. Una vez recuperados y cuando reúnen las condiciones adecuadas, los ejemplares son devueltos a la naturaleza.
El seguimiento posterior mediante tecnología GPS permite prolongar esa labor de conservación más allá de la liberación. Los datos obtenidos ayudan a conocer cómo se desplazan los animales, qué territorios utilizan y cómo se adaptan después de regresar al medio natural.
«PLANETA I: IRREPETIBLE»: dar voz a quienes no pueden hablar
La historia de Félix será también el punto de partida de «PLANETA I: IRREPETIBLE», una campaña de acción y sensibilización con la que AMUS quiere trasladar a la sociedad una realidad que afecta de forma directa a la fauna, pero que con frecuencia permanece invisible.
La iniciativa contará con la participación de personalidades vinculadas a la música, la poesía, la literatura, el periodismo, la comunicación y la divulgación ambiental. Sus voces servirán para mostrar los efectos que las temperaturas extremas están provocando sobre las especies y para acercar al público historias concretas de animales que han tenido que ser rescatados.
«PLANETA I: IRREPETIBLE» nace de una idea sencilla: los animales silvestres no pueden contar lo que les está ocurriendo. Por eso, AMUS quiere convertir cada rescate y cada regreso a la naturaleza en una oportunidad para explicar qué está cambiando en nuestros ecosistemas.
Un vuelo que es también una llamada de atención
La liberación de Félix, prevista para el 29 de septiembre en Villafranca de los Barros, simbolizará una segunda oportunidad para un animal que no habría podido sobrevivir sin la intervención humana. Pero para AMUS, su historia representa también algo más.
«Félix vuelve a la naturaleza porque hemos llegado a tiempo. Pero no podemos limitar nuestra respuesta a rescatar animales cuando las consecuencias ya se han producido. Tenemos que mirar también las causas que están haciendo que cada vez más especies tengan dificultades para sobrevivir en sus propios territorios», señala AMUS.
Con su emisor GPS, Félix emprenderá ahora una nueva etapa en libertad. Su recorrido permitirá seguir de cerca su adaptación al medio natural y, al mismo tiempo, recordar que detrás de cada episodio de temperaturas extremas hay animales que están afrontando unas condiciones para las que la naturaleza no siempre dispone ya de margen de adaptación.
AMUS — Acción por el Mundo Salvaje
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