La plataforma ciudadana Stop Planta de Biogás pide reforzar las garantías ambientales, sanitarias y territoriales antes de autorizar el proyecto

La plataforma ciudadana Stop Planta de Biogás de Granja de Torrehermosa ha reclamado a la Junta de Extremadura que aplique el principio de precaución antes de adoptar una decisión definitiva sobre la planta de biometano proyectada en el municipio y que no conceda la autorización ambiental integrada mientras, a juicio del colectivo, no estén suficientemente resueltas las cuestiones ambientales, sanitarias, territoriales y sociales asociadas a la instalación.

La petición ha sido trasladada este miércoles por el portavoz de la plataforma, Ignacio Rivera, durante su comparecencia ante la Comisión de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Asamblea de Extremadura, en la que ha expuesto las principales preocupaciones de los vecinos respecto al proyecto.

Rivera ha insistido en que la plataforma no se opone al biometano ni al desarrollo de las energías renovables, sino que cuestiona las dimensiones, el modelo de funcionamiento y la ubicación concreta de esta iniciativa.

El proyecto, promovido por Logos Genera Verde 1, contempla el tratamiento de aproximadamente 145.500 toneladas anuales de deyecciones ganaderas y residuos agroalimentarios, con el objetivo de producir entre 45 y 55 GWh de biometano.

Reclaman aplicar el principio de precaución

La plataforma considera que, antes de autorizar la instalación, deben analizarse de manera exhaustiva sus posibles efectos y establecerse garantías suficientes para prevenirlos.

En este sentido, Rivera ha apelado al principio de precaución recogido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que permite adoptar medidas preventivas cuando existe un posible riesgo aunque no exista todavía una certeza científica completa sobre sus consecuencias.

Según la plataforma, la aplicación de este principio debería traducirse en estudiar y prevenir los posibles impactos antes de que la planta entre en funcionamiento, en lugar de esperar a que aparezcan problemas para adoptar posteriormente medidas correctoras.

El proyecto continúa actualmente su tramitación ambiental y deberá superar los procedimientos administrativos y técnicos correspondientes antes de obtener, en su caso, una autorización definitiva. Sin embargo, el colectivo considera necesario reforzar las garantías y profundizar en determinados aspectos que considera insuficientemente concretados.

Dudas sobre el origen y transporte de los residuos

Una de las principales cuestiones planteadas durante la comparecencia se refiere a la procedencia de las 145.500 toneladas de residuos anuales que necesitaría la planta para funcionar.

La plataforma sostiene que la producción ganadera y agroalimentaria del entorno inmediato no sería suficiente para alcanzar ese volumen y reclama que se concrete con precisión el radio de captación de residuos, su procedencia y las consecuencias que tendría su transporte hasta las instalaciones.

En este sentido, también ha expresado su preocupación por el incremento del tráfico pesado que podría generar la planta.

Aunque el acceso previsto parte de la N-432, el colectivo sostiene que los camiones tendrían que atravesar el casco urbano de Granja de Torrehermosa para llegar hasta la parcela, por lo que solicita que se estudien detalladamente los itinerarios previstos, el número de vehículos y las posibles afecciones sobre la seguridad vial, el ruido, las emisiones y el riesgo de vertidos.

Preocupación por el digestato y los olores

Otro de los aspectos señalados durante la comparecencia es el relacionado con el digestato, el material resultante del proceso de digestión anaerobia.

La plataforma reclama información detallada sobre la cantidad que generará la instalación, su composición, las condiciones de almacenamiento, los terrenos en los que podría ser utilizado y los controles previstos para evitar posibles afecciones al suelo y a los recursos hídricos.

Asimismo, solicita que se establezcan sistemas independientes de vigilancia y control de olores, emisiones y posibles fugas, con el objetivo de garantizar que las condiciones de funcionamiento puedan ser supervisadas durante toda la vida útil de la instalación.

Las afecciones, más allá de los límites municipales

La plataforma considera además que la evaluación ambiental no debería limitarse exclusivamente al término municipal de Granja de Torrehermosa.

En particular, ha llamado la atención sobre la proximidad de la aldea de Cuenca, perteneciente al municipio cordobés de Fuente Obejuna, que, según el colectivo, se encontraría incluso más cerca de la parcela proyectada.

Rivera ha señalado que los vecinos de esta población no habrían recibido información directa sobre el proyecto y ha reclamado que sean tenidos en cuenta en el proceso de evaluación.

La plataforma sostiene que posibles impactos relacionados con olores, tráfico, emisiones o contaminación no se detienen en los límites administrativos, por lo que considera necesario analizar el área de influencia real de la planta.

Evaluación de la avifauna

En materia ambiental, Rivera ha señalado también que la plataforma comunicó el pasado mes de julio la existencia de nidos de aguilucho cenizo en el entorno del proyecto.

Ante esta circunstancia, el colectivo reclama una evaluación independiente de la avifauna y un análisis detallado de las posibles afecciones sobre las especies presentes en la zona.

Asimismo, pide estudiar la compatibilidad de la futura instalación con la actividad agroalimentaria existente y con otras inversiones previstas en el entorno, de manera que el proyecto sea analizado dentro de una planificación territorial más amplia.

Debate sobre la regulación de las plantas de biometano

La comparecencia ha permitido además trasladar a la Asamblea el debate sobre el modelo de implantación de plantas de biogás y biometano en Extremadura.

El diputado de Unidas por Extremadura, Juan Alessandro Schirinzi, formación que promovió la comparecencia, ha defendido la necesidad de establecer una planificación previa del sector y ha planteado una moratoria temporal que permita determinar las necesidades de este tipo de instalaciones y fijar las condiciones para su implantación.

Desde el PSOE, el diputado Manuel Mejías ha reclamado un marco regulador específico para Extremadura que establezca criterios sobre la ubicación de las plantas, la participación de los ayuntamientos, el transporte de residuos y los sistemas de inspección y control.

Mejías también ha defendido que la aceptación social sea uno de los elementos que se tengan en cuenta en el desarrollo de estos proyectos.

Por su parte, el diputado del PP Manuel Martín Castizo ha defendido que cada proyecto debe ser evaluado individualmente mediante los procedimientos técnicos y ambientales establecidos. Ha señalado que la presentación de una iniciativa no implica automáticamente que esta vaya a ser considerada idónea y ha apostado por mantener los sistemas de vigilancia e inspección durante toda la vida útil de aquellas instalaciones que finalmente sean autorizadas.

Desde Vox, Javier Bravo ha defendido el aprovechamiento energético de los residuos y la capacidad de estas iniciativas para generar inversión en Extremadura, aunque también ha reconocido la necesidad de analizar cuestiones como el tráfico y los olores y de escuchar a los municipios afectados antes de adoptar decisiones.

La plataforma pide garantías antes de autorizar

Con su comparecencia ante la Asamblea, la plataforma Stop Planta de Biogás de Granja de Torrehermosa pretende que las dudas planteadas sean incorporadas a la evaluación del proyecto y que la decisión sobre su autorización se adopte una vez analizados de forma exhaustiva sus posibles efectos.

El colectivo insiste en que su posición no supone un rechazo general al biometano, sino una reclamación para que las dimensiones de la instalación, su ubicación, el transporte de residuos, la gestión del digestato, los olores, las emisiones, la protección ambiental y las afecciones sobre las poblaciones próximas queden suficientemente acreditadas y controladas antes de que pueda autorizarse el proyecto.