Las Vegas del Guadiana volverán a superar los 38 grados este miércoles, mientras otras zonas de la región alcanzarán los 36 grados
El otoño comienza en Extremadura con temperaturas propias de pleno verano. La nueva estación llega a la comunidad autónoma con nuevos avisos por calor y después de un verano que ha dejado un dato histórico: el de 2026 ha sido el verano más cálido en España desde, al menos, 1869, según el balance de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Es decir, no existen precedentes de un verano con temperaturas medias tan elevadas en España en al menos los últimos 157 años. La serie oficial de AEMET comienza en 1961, pero la agencia ha reconstruido una serie climática que se remonta hasta 1869 y que permite situar el verano de 2026 como el más cálido de todo ese periodo.
Y Extremadura comienza el otoño sufriendo todavía las consecuencias de este episodio excepcional de calor.
Este miércoles, coincidiendo con el inicio de la nueva estación, la Agencia Estatal de Meteorología activará el aviso amarillo entre las 13.00 y las 19.00 horas en las Vegas del Guadiana, Villuercas y Montánchez y el norte de Cáceres.
En las Vegas del Guadiana, especialmente en el entorno de Badajoz, las temperaturas máximas podrán superar los 38 grados, mientras que en las zonas montañosas de Cáceres se esperan valores de hasta 36 grados, con mayor probabilidad en los puntos situados a menor altitud.
Un verano sin precedentes
El calor de este miércoles llega después de un verano extraordinario. Entre junio y agosto, la temperatura media de la España peninsular alcanzó los 24,5 grados, nada menos que 2,4 grados por encima del promedio del periodo 1991-2020.
El verano de 2026 superó en 0,3 grados al anterior récord, registrado en 2025, y los diez veranos más cálidos de la serie oficial se concentran ya en el siglo XXI.
Pero la excepcionalidad no se limita a la temperatura media.
Durante el verano se contabilizaron 61 días bajo condiciones de ola de calor en la Península y Baleares, el registro más elevado de toda la serie. Fueron cuatro episodios de ola de calor entre junio y agosto, a los que se sumó posteriormente una nueva ola de calor entre el 2 y el 7 de septiembre.
De esta forma, el calor extremo ha desbordado los límites tradicionales del verano. AEMET destaca que en 2026 las condiciones propias del verano se extendieron desde la segunda quincena de mayo hasta la primera de septiembre, haciendo que las condiciones plenamente veraniegas se prolongaran durante cuatro meses, uno más de lo que dura la estación en el calendario.
Extremadura, de récord en récord
La situación adquiere una especial relevancia en Extremadura, una de las comunidades tradicionalmente más expuestas a las altas temperaturas.
La región ya había afrontado una primavera excepcionalmente cálida y, durante el verano, ha vuelto a quedar sometida a sucesivos episodios de temperaturas muy elevadas.
El comportamiento térmico de 2026 dibuja así una secuencia especialmente llamativa: una primavera extraordinariamente cálida, un verano que ha batido el récord nacional desde que existen registros y un comienzo de otoño en el que los termómetros continúan alcanzando valores de pleno verano.
El calendario avanza, pero las temperaturas no parecen hacerlo al mismo ritmo.
El calor continúa con el cambio de estación
El episodio de este miércoles es especialmente significativo porque se produce precisamente cuando comienza el otoño astronómico.
Mientras el cambio de estación suele marcar el inicio de un descenso progresivo de las temperaturas, Extremadura afronta la jornada con 38 grados o más en las Vegas del Guadiana y hasta 36 grados en algunas zonas de Cáceres.
La situación encaja además con la previsión estacional de AEMET, que señala una probabilidad del 60-70 % de que el otoño climatológico sea más cálido de lo normal en toda España, frente a solo un 10 % de probabilidad de que sea más frío.
Por tanto, el otoño no comienza en Extremadura con el esperado cambio térmico, sino con una nueva jornada de temperaturas excepcionalmente altas.
Después del verano más cálido en España desde, al menos, 1869, Extremadura estrena el otoño con avisos por calor y termómetros que volverán a superar los 38 grados. Un verano histórico que, lejos de haber terminado térmicamente, se resiste a abandonar la región.



