Las organizaciones agrarias denuncian que el combustible se ha convertido en un coste inasumible para agricultores y ganaderos y reclaman una respuesta inmediata antes de que finalice la actual ayuda el 30 de septiembre

Madrid, 18 de septiembre de 2026.– Las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA han anunciado movilizaciones inmediatas en todo el territorio nacional ante el fuerte incremento del precio de los combustibles y el impacto que está teniendo sobre los costes de producción de agricultores y ganaderos. Las fechas y lugares concretos de las protestas serán comunicados en los próximos días. 

El anuncio se produce en un momento especialmente delicado para el sector agrario, con el inicio de distintas campañas agrícolas y con la actual ayuda a la compra de gasóleo agrícola pendiente de finalizar el 30 de septiembre, sin que, según denuncian las organizaciones, se haya planteado todavía una alternativa que permita hacer frente al incremento de los costes.

Un combustible cada vez más caro

ASAJA, COAG y UPA sitúan el precio del combustible entre las principales amenazas para la rentabilidad de las explotaciones. El Ministerio de Agricultura mantiene un seguimiento semanal de los precios del gasóleo agrario y pesquero. 

COAG ya había alertado esta semana de que el precio medio ponderado nacional del gasóleo agrario había alcanzado los 1,405 euros por litro el 7 de septiembre, un 45,6% por encima del nivel registrado antes del conflicto en Oriente Medio. La organización calculaba que llenar el depósito de un tractor podía superar los 400 euros. 

Las tres organizaciones consideran que esta evolución resulta especialmente preocupante porque coincide con campañas que requieren un elevado consumo de maquinaria, como las siembras, la vendimia, el maíz y, próximamente, la recogida de la aceituna.

El incremento de los costes amenaza la rentabilidad

Al encarecimiento del gasóleo se suma, según las organizaciones agrarias, el aumento de otros insumos esenciales, especialmente los fertilizantes, la energía y la maquinaria. ASAJA ha advertido también del impacto que está teniendo la volatilidad de los mercados de fertilizantes sobre los costes de producción. 

Las organizaciones sostienen que el incremento de los gastos se produce en un contexto en el que los precios percibidos por agricultores y ganaderos no siempre permiten trasladar esos aumentos a la cadena alimentaria, lo que presiona todavía más los márgenes de las explotaciones.

La situación está provocando además reclamaciones específicas en distintos territorios. En Castilla y León, por ejemplo, las organizaciones profesionales agrarias han reclamado una reunión urgente ante el encarecimiento de gasóleo, fertilizantes, energía y maquinaria y la dificultad de cubrir los costes efectivos de explotación. 

Extremadura, también afectada por el incremento de costes

La situación tiene una especial incidencia en Extremadura, donde el sector agrario afronta actualmente campañas como la vendimia y se prepara para nuevas labores agrícolas.

Precisamente este viernes, APAG Extremadura ASAJA ha anunciado la suspensión temporal de la acampada que mantenía ante la Presidencia de la Junta después de que la Consejería de Agricultura anunciara que trabaja en ayudas para los sectores de cereales de invierno, arroz y apicultura. La organización ha advertido de que retomará las protestas si esos compromisos no se concretan en medidas efectivas. 

El contexto regional se suma así a la reivindicación nacional planteada ahora conjuntamente por ASAJA, COAG y UPA.

Reclaman respuestas antes del 30 de septiembre

Las organizaciones agrarias reclaman a las distintas Administraciones que actúen antes de que finalice la actual ayuda al gasóleo agrícola. Consideran que el sector no puede afrontar el comienzo del otoño con unos costes energéticos crecientes y sin conocer qué medidas sustituirán al actual mecanismo de apoyo.

Por ello, ASAJA, COAG y UPA han acordado llevar sus reivindicaciones a las calles de toda España y han hecho un llamamiento al conjunto de agricultores y ganaderos para participar en las movilizaciones.

Las organizaciones agrarias aseguran que permanecerán movilizadas hasta obtener una respuesta a sus demandas y reclaman medidas que permitan garantizar la continuidad y rentabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas.