El presidente de la Generalitat de Cataluña destaca la aportación de la emigración extremeña al desarrollo de Cataluña y reivindica una historia compartida basada en los vínculos familiares, culturales y sociales
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha iniciado este miércoles en La Zarza su visita institucional a Extremadura, un viaje enmarcado en la celebración de la Diada Nacional de Cataluña y con el que pretende poner en valor los profundos vínculos históricos, familiares, sociales y culturales existentes entre ambos territorios.
La elección de La Zarza como primera parada de la visita responde a la estrecha relación del municipio pacense con la emigración extremeña hacia Cataluña, especialmente durante las décadas de los años 60 y 70 del siglo XX.
Illa ha sido recibido en el Ayuntamiento de La Zarza por el alcalde, Francisco José Farrona, y por los miembros de la corporación municipal. Durante su visita al consistorio, el presidente de la Generalitat ha firmado en el libro de honor y ha recibido de manos del alcalde una figura de un arriero junto a su asno, símbolo de la identidad de La Zarza y de una forma de entender la vida vinculada al trabajo, el esfuerzo y la constancia de sus vecinos.
Posteriormente, Salvador Illa ha participado en un acto institucional junto al Monumento al Emigrante, situado en la avenida de la Constitución, donde ha reivindicado la historia compartida entre Extremadura y Cataluña y la contribución de la emigración extremeña a la construcción de la Cataluña actual.
Reconocimiento a la emigración extremeña
Durante su intervención, el presidente de la Generalitat ha dedicado un reconocimiento especial a los más de 100.000 extremeños que emigraron a Cataluña durante las décadas de los 60 y 70, a quienes ha definido como «catalanes de origen extremeño».
Illa ha destacado el esfuerzo y la aportación de aquellas personas que abandonaron sus localidades de origen en busca de nuevas oportunidades y ha señalado que Cataluña «les debe mucho».
El presidente catalán ha subrayado que se trató de una generación marcada por el trabajo y el esfuerzo, que tuvo que dejar su tierra para desarrollar su proyecto vital en Cataluña y que terminó desempeñando un papel fundamental en el desarrollo económico y social de la comunidad catalana.
En este sentido, ha defendido que la Cataluña actual también se ha construido gracias a la aportación de los extremeños que emigraron y se asentaron allí, destacando que todos ellos fueron igualmente importantes en la construcción de la sociedad catalana actual.
Illa ha querido reivindicar así la memoria de una generación que tuvo que abandonar sus pueblos de origen por necesidad y que, pese a la distancia, mantuvo durante décadas sus vínculos familiares y afectivos con Extremadura.
La conexión en sentido contrario
El presidente de la Generalitat también ha puesto en valor el proceso migratorio en sentido contrario, protagonizado por ciudadanos catalanes que se trasladaron a Extremadura para desarrollar sus proyectos personales y profesionales.
Según ha señalado, alrededor de 15.000 personas procedentes de Cataluña llegaron a Extremadura, muchas de ellas relacionadas con la actividad industrial del corcho, contribuyendo también a generar vínculos económicos, sociales y humanos entre ambas comunidades.
Para Illa, estas experiencias migratorias han permitido construir una relación que trasciende las instituciones y que se mantiene viva a través de las familias, los recuerdos y las generaciones posteriores.
Una historia compartida que crea puentes
Durante el acto, Salvador Illa ha defendido la necesidad de poner el acento en aquello que une a Extremadura y Cataluña y no únicamente en las diferencias.
«Tenemos mucho en común, mucho más de lo que parece», ha señalado, reivindicando la importancia de reforzar los vínculos entre ambos territorios y de seguir generando espacios de encuentro.
El presidente catalán ha reflexionado asimismo sobre el fenómeno migratorio, al que ha definido como algo «consustancial a la humanidad», y ha recordado que tanto Extremadura como Cataluña y España son territorios marcados por las migraciones.
Illa ha reconocido las dificultades que implica abandonar el lugar de origen y ha señalado que, en muchas ocasiones, las personas emigran por necesidad. En este contexto, ha defendido la importancia de recordar cómo fueron recibidas las generaciones anteriores y de trasladar esa experiencia a la realidad actual.
Asimismo, ha reivindicado una concepción de las identidades como realidades compatibles y construidas a partir de diferentes experiencias y pertenencias. En este sentido, ha señalado que las identidades se superponen y ha defendido la convivencia entre los diferentes ámbitos de pertenencia: Extremadura, Cataluña, España y Europa.
El Monumento al Emigrante como símbolo de una generación
El alcalde de La Zarza, Francisco José Farrona, ha destacado durante el acto el significado del Monumento al Emigrante, concebido como un homenaje a los vecinos del municipio que tuvieron que abandonar su localidad de origen en busca de nuevas oportunidades.
Farrona ha señalado que la escultura no representa únicamente una figura, sino que simboliza las historias personales de cientos de zarceños, sus nombres y apellidos, sus recuerdos, las fotografías familiares, las cartas enviadas desde la distancia y las maletas con las que emprendieron un nuevo camino.
El alcalde ha recordado que el monumento rinde homenaje a más de un millar de vecinos que, especialmente durante las décadas de los 60 y 70, tuvieron que abandonar La Zarza para buscar fuera las oportunidades que no encontraban en su tierra.
Aquella emigración generó vínculos que, décadas después, continúan permaneciendo entre La Zarza y Cataluña. El primer edil ha destacado que la migración no solo supone el desplazamiento de personas, sino que también permite crear relaciones y puentes entre territorios.
Farrona ha recordado igualmente las dificultades que afrontaron aquellas familias en Cataluña, donde tuvieron que superar la nostalgia, el sacrificio y el trabajo duro, pero donde también encontraron nuevas oportunidades, amistades y espacios de integración.
Una experiencia que, según ha subrayado, terminó consolidando una relación entre Extremadura y Cataluña que permanece viva en la actualidad.
«Hay mucho de La Zarza en Cataluña y también hay algo de Cataluña en La Zarza», ha concluido el alcalde.
La financiación autonómica, también sobre la mesa
Durante su visita, Salvador Illa también se ha referido al modelo de financiación autonómica y a la posibilidad de abordar esta cuestión durante su encuentro con la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.
El presidente de la Generalitat ha señalado que no existe una agenda cerrada para la reunión, aunque ha manifestado su disposición a abordar los asuntos que se consideren oportunos.
En relación con la financiación autonómica, Illa ha defendido la propuesta planteada por el Gobierno de Cataluña y ha sostenido que el modelo «no perjudica a nadie» y que «beneficia a todos», al considerar que se trata de distribuir adecuadamente los recursos entre las comunidades autónomas.
En este contexto, ha hecho referencia a los 21.000 millones de euros que, según ha indicado, la Administración General del Estado transferiría a las comunidades autónomas con esta propuesta.
Illa ha defendido además que quienes cuestionen el modelo deberían plantear alternativas concretas, al considerar que el debate debe centrarse en las propuestas y en el reparto de los recursos.
La visita institucional a La Zarza supone así el inicio de una jornada en Extremadura marcada por el reconocimiento a la emigración extremeña, la reivindicación de los vínculos históricos entre ambos territorios y la voluntad de poner en valor una historia compartida construida durante décadas a través de las personas y sus familias.



