Extremadura confirma 17 casos de acoso o ciberacoso y registra más de 10.900 conductas gravemente perjudiciales en las aulas

La Memoria de Convivencia Escolar del curso 2024-2025 refleja 132 denuncias por acoso, 4.158 alumnos amonestados por conductas graves y una especial incidencia de los conflictos en Educación Secundaria

La convivencia en los centros educativos de Extremadura mantiene, en términos generales, un balance positivo, aunque la Memoria del Observatorio para la Convivencia Escolar correspondiente al curso 2024-2025 pone de manifiesto la existencia de importantes retos, especialmente en las etapas de Educación Secundaria.

Según los datos recogidos en la memoria, durante el pasado curso escolar se presentaron 132 denuncias por acoso escolar o ciberacoso, de las que, tras la correspondiente investigación y aplicación de los protocolos establecidos, 17 fueron finalmente constatadas. De estos casos, 11 correspondieron a situaciones de acoso escolar y 6 a ciberacoso. 

La cifra supone un incremento respecto al curso 2023-2024, cuando se registraron 119 denuncias y se confirmaron 12 casos. Desde el Observatorio se destaca que la diferencia entre las denuncias iniciales y los casos finalmente constatados evidencia la importancia de los protocolos de detección e intervención y la creciente sensibilidad de familias y profesionales educativos ante cualquier posible situación de acoso. 

Más de 10.900 conductas gravemente perjudiciales

Uno de los datos más relevantes de la memoria corresponde a las 10.948 conductas gravemente perjudiciales para la convivencia registradas durante el curso 2024-2025. Estas conductas se produjeron en el marco de 7.936 incidentes y afectaron a 4.158 alumnos, que fueron objeto de amonestación. El alumnado responsable de este tipo de conductas representa el 2,18 % del total. 

La mayor parte de los alumnos amonestados por conductas graves se concentra en Educación Secundaria. En concreto, 2.786 corresponden a ESO, frente a 701 de Primaria, 632 de enseñanzas postobligatorias, 24 de Infantil y 15 de Educación Especial.

Además, el perfil del alumnado implicado es mayoritariamente masculino: el 76,8 % son chicos, frente al 23,2 % de chicas. 

La memoria señala asimismo una tendencia ascendente en el número de conductas gravemente perjudiciales registradas desde el curso 2021-2022. El propio Observatorio apunta que este incremento puede estar relacionado, al menos parcialmente, con un mayor uso de la plataforma Rayuela para comunicar y registrar este tipo de situaciones, y no necesariamente con un aumento proporcional del incumplimiento de las normas de convivencia. 

El aula, principal escenario de los conflictos

Los datos muestran que el aula continúa siendo el principal escenario en el que se producen los conflictos de convivencia. Según el análisis difundido sobre la memoria, alrededor del 79,8 % de las conductas contrarias a la convivencia y aproximadamente el 69 % de las conductas graves tienen lugar dentro de las aulas. 

La Educación Secundaria concentra buena parte de estas situaciones, con especial incidencia en cuestiones relacionadas con la interrupción de las clases, comportamientos inadecuados hacia otros miembros de la comunidad educativa y el uso indebido de dispositivos electrónicos durante el horario lectivo.

Precisamente, el uso indebido de medios electrónicos durante las horas lectivas continúa siendo una de las conductas graves más frecuentes. No obstante, la memoria refleja que esta variable experimentó un ligero descenso respecto al curso anterior, pasando de 1.796 registros a 1.707. Por el contrario, aumentaron las agresiones físicas y las conductas relacionadas con agresiones, injurias, vejaciones y amenazas. 

11 casos de autolesiones incluidos por primera vez

La Memoria de Convivencia Escolar incorpora además como novedad información sobre conductas autolíticas o de autolesión, con 11 casos detectados durante el curso 2024-2025. Este dato introduce en el análisis de la convivencia escolar una dimensión vinculada a la protección y el bienestar emocional del alumnado. 

En este contexto, la Consejería de Educación ha señalado la necesidad de continuar reforzando las actuaciones preventivas y ha anunciado una revisión de los protocolos frente al acoso escolar, con el objetivo de reducir la burocracia y agilizar los procedimientos para que las situaciones puedan ser investigadas y resueltas con mayor rapidez. 

La prevención y la mediación, claves para mejorar la convivencia

Entre las actuaciones desarrolladas para prevenir los conflictos destaca el programa “Ayuda entre iguales”, implantado ya en 286 centros educativos de Extremadura, que apuesta por la participación del propio alumnado en la mediación y prevención de conflictos. 

Los datos de la memoria dibujan así una realidad en la que la mayoría de los centros educativos extremeños mantienen un clima de convivencia favorable, pero en la que persisten situaciones que requieren una respuesta rápida, coordinada y eficaz.

La detección temprana del acoso, la intervención ante las conductas graves, la formación de los profesionales y la implicación de las familias y del propio alumnado aparecen como elementos fundamentales para seguir avanzando hacia unas aulas seguras, inclusivas y libres de violencia.

En conjunto, los datos dejan una doble lectura: por un lado, los casos de acoso confirmados siguen siendo una proporción reducida respecto al conjunto del alumnado; por otro, las 10.948 conductas gravemente perjudiciales registradas y las 132 denuncias por acoso o ciberacoso evidencian que la convivencia escolar continúa siendo un ámbito que requiere vigilancia, prevención y capacidad de respuesta por parte de toda la comunidad educativa.