Trinidad Nogales reivindica el papel de los museos como guardianes de la memoria y la identidad y destaca el reto de impulsar el futuro Museo Nacional Visigodo de Mérida
El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (MNAR) ha recibido la Medalla de Extremadura, un reconocimiento que distingue la trayectoria de una institución que, desde su creación en 1838, se ha convertido en uno de los principales referentes culturales, patrimoniales y científicos de Extremadura y en un museo de proyección nacional e internacional.
La directora del MNAR, Trinidad Nogales, ha recogido esta distinción en nombre de todas las generaciones de profesionales, investigadores, colaboradores y entidades que, a lo largo de casi dos siglos, han contribuido a construir y consolidar una institución fundamental para la conservación, investigación y divulgación del patrimonio emeritense.
Durante su intervención, Nogales felicitó al resto de personas e instituciones galardonadas y destacó que todos comparten un objetivo común: “construir una Extremadura mejor”.
La directora también agradeció especialmente el respaldo recibido por la candidatura del museo, con una mención expresa a la Asociación de Amigos del Museo y a la Fundación de Estudios Romanos.
Casi dos siglos al servicio del patrimonio
Trinidad Nogales recordó la extensa trayectoria histórica del Museo Nacional de Arte Romano y puso en valor el trabajo realizado por quienes, generación tras generación, han permitido conservar y estudiar el patrimonio arqueológico de Mérida.
Durante su discurso evocó a figuras fundamentales para la investigación y protección del legado emeritense, entre ellas Moreno de Vargas, Pedro María Plano y Maximiliano Macías, impulsor de las excavaciones del Teatro Romano a comienzos del siglo XX.
Especial reconocimiento tuvo la figura de José Álvarez de Buruaga, director del museo entre 1943 y 1985, cuyo trabajo resultó determinante para la transformación de la institución y para su consolidación como museo nacional.
La historia del MNAR representa así un ejemplo de continuidad en la protección del patrimonio y de cómo el esfuerzo acumulado durante generaciones ha permitido que Mérida y Extremadura dispongan hoy de una institución cultural de referencia.
El edificio de Rafael Moneo, un punto de inflexión
La actual sede del museo, diseñada por el arquitecto Rafael Moneo e inaugurada en 1986, supuso otro de los grandes hitos de la trayectoria del MNAR.
Trinidad Nogales destacó la importancia de aquel momento, que permitió al museo dar un salto cualitativo y reforzar su proyección más allá del ámbito local.
“Pasamos de ser un museo local a un museo nacional y a un museo internacional”, señaló.
Desde entonces, el museo ha continuado desarrollando una intensa actividad cultural, científica y divulgativa. En estas cuatro décadas, la institución ha recibido cerca de ocho millones de visitantes y ha impulsado miles de actividades relacionadas con la investigación, la cultura y la divulgación del patrimonio romano.
“Los museos somos más necesarios que nunca”
Uno de los principales mensajes de Trinidad Nogales durante la ceremonia fue la reivindicación del papel que desempeñan los museos en la sociedad contemporánea.
“Los museos somos más necesarios que nunca”, afirmó la directora del MNAR, defendiendo la importancia de estas instituciones no solo como espacios de exposición, sino como lugares destinados a conservar la memoria colectiva y transmitirla a las generaciones futuras.
En este sentido, subrayó que los museos tienen una responsabilidad esencial como custodios de la historia, las raíces y la identidad de una sociedad.
“Los museos somos instituciones que nos debemos a la sociedad”, manifestó, destacando su capacidad para enriquecer el presente y, al mismo tiempo, preservar para el futuro un patrimonio que pertenece al conjunto de la ciudadanía.
Una medalla que pertenece a muchas generaciones
Nogales quiso dejar claro que la Medalla de Extremadura no debe entenderse como un reconocimiento exclusivamente a la institución actual, sino como un homenaje a todas las personas que han formado parte del museo durante sus casi doscientos años de historia.
Profesionales de distintas generaciones, investigadores, arqueólogos, conservadores, técnicos, restauradores, colaboradores y entidades vinculadas al patrimonio forman parte de la historia de una institución que ha sabido evolucionar sin perder su principal objetivo: conservar y difundir el legado histórico de Mérida.
La directora destacó, por tanto, el carácter colectivo de una distinción que reconoce el esfuerzo acumulado durante décadas y la contribución del museo a la proyección cultural de Extremadura.
Colaboración institucional y nuevos retos
Trinidad Nogales aprovechó también su intervención para reivindicar la importancia de mantener y reforzar la colaboración entre las diferentes administraciones e instituciones vinculadas al patrimonio emeritense.
“Apelo a esa colaboración institucional tan necesaria”, afirmó, convencida de que el futuro de los grandes proyectos culturales requiere del compromiso conjunto de las distintas instituciones.
Entre los principales retos de futuro destacó especialmente el desarrollo del Museo Nacional Visigodo de Mérida, un proyecto llamado a completar el extraordinario conjunto patrimonial de la capital extremeña.
“Tenemos el gran reto del Museo Nacional Visigodo”, señaló Nogales, defendiendo la importancia de esta nueva infraestructura para configurar un complejo patrimonial de características únicas.
El proyecto permitiría reforzar la oferta cultural y patrimonial de Mérida y profundizar en una etapa histórica fundamental para comprender la evolución de la ciudad y de Extremadura.
Un museo con la mirada puesta en el futuro
La concesión de la Medalla de Extremadura supone para el Museo Nacional de Arte Romano un reconocimiento a su pasado, pero también un impulso para afrontar los retos de futuro.



