La Archidiócesis de Mérida-Badajoz traslada a párrocos y abadesas una serie de recomendaciones para proteger el patrimonio religioso y prevenir nuevas sustracciones
Ante la serie de robos registrados recientemente en distintos templos de la zona sur de la provincia de Badajoz, el Arzobispado de Mérida-Badajoz ha reforzado las medidas de prevención y protección del patrimonio religioso y ha trasladado una serie de recomendaciones a todos los párrocos y abadesas de la Archidiócesis.
La iniciativa se enmarca en la coordinación y el diálogo mantenido con la Delegación del Gobierno, con el objetivo de extremar las precauciones, mejorar la seguridad de iglesias, conventos, capillas y demás espacios vinculados al patrimonio eclesiástico y contribuir a evitar, en la medida de lo posible, nuevos episodios de esta naturaleza.
La comunicación ha sido remitida mediante una carta firmada por el vicario general, Francisco Maya, y el delegado episcopal para el Patrimonio, Agustín Velázquez, en la que se insiste en la necesidad de adoptar medidas preventivas y de actuar con rapidez ante cualquier posible sustracción.
Entre las principales recomendaciones trasladadas se encuentra la necesidad de garantizar una adecuada protección de los objetos de valor existentes en los templos, como coronas, joyas, cuadros, imágenes, cálices y otras piezas de carácter artístico, histórico o religioso. En este sentido, se aconseja instalar sistemas de seguridad, alarmas y cámaras de vigilancia, así como revisar y mejorar aquellos dispositivos que hayan podido quedar obsoletos.
Asimismo, el Arzobispado recuerda que cualquier robo debe ser denunciado inmediatamente ante la Guardia Civil, evitando demoras que puedan dificultar la investigación, y que posteriormente debe ponerse el hecho en conocimiento de las compañías aseguradoras correspondientes. Del mismo modo, las sustracciones deberán ser comunicadas al Vicario General y al Delegado Episcopal para el Patrimonio.
La carta presta especial atención también a las celebraciones religiosas y procesiones. En aquellos días en los que las imágenes de Cristo o de la Virgen salgan en procesión, se recomienda no dejar sobre ellas objetos de valor una vez finalizado el recorrido, procediendo a retirarlos y guardarlos en lugares seguros.
Otra de las medidas planteadas consiste en extremar la vigilancia sobre las posibles vías de acceso a los templos y capillas, prestando especial atención a puertas, ventanas, accesos traseros, patios y cualquier comunicación existente entre los espacios de culto y otras dependencias parroquiales.
En caso de producirse un robo, el Arzobispado recomienda además no alterar ni manipular el escenario de los hechos, con el fin de facilitar la labor de los agentes encargados de la investigación y permitir la adecuada recogida de posibles indicios.
Como medida preventiva y para facilitar la identificación y recuperación de las piezas en caso de sustracción, también se aconseja fotografiar y mantener documentados los ajuares, joyas y demás bienes de especial valor.
Desde el Arzobispado se recuerda que la protección de estos bienes constituye una responsabilidad de los párrocos y, en su caso, de las abadesas, pero también se subraya el significado que posee este patrimonio para el conjunto de la sociedad.
En este sentido, la comunicación señala que el patrimonio cultural de la Iglesia nace de la fe y de la voluntad de generaciones de fieles, por lo que su conservación y protección forman parte del compromiso de la institución para garantizar que pueda ser transmitido a las generaciones futuras.
Finalmente, la Archidiócesis de Mérida-Badajoz señala que continuará trabajando y analizando junto a la Delegación del Gobierno nuevas medidas de prevención y seguridad, con el propósito de reforzar la protección de los templos y del patrimonio religioso ante los recientes episodios delictivos.
El objetivo, según se traslada en la comunicación, es avanzar en una estrategia de prevención basada en la colaboración institucional, la adopción de medidas de seguridad y la rápida comunicación de cualquier incidencia a las autoridades competentes.



