La Confederación Regional Empresarial Extremeña (CREEX) exige que las Administraciones implicadas se pongan manos a la obra para diseñar una política forestal “realista y adaptada a las circunstancias actuales” para prevenir incendios forestales.
Javier Peinado, secretario general de la CREEX, ha indicado que desde hace meses se venía advirtiendo de que este verano iba a ser especialmente complicado por la abundancia de combustible en zonas forestales tras las abundantes lluvias del invierno.
“Pese a eso, llega el calor y llegan los incendios, que sufrimos en toda España, también en Extremadura, como el dramático, pero no único, caso de Las Hurdes que estamos sufriendo ahora”, explica, para añadir: “estos incendios ponen en riesgo a las personas, destruyen hogares y negocios y acaban con un patrimonio natural que es nuestro orgullo y fuente de ingresos vía turismo en zonas especialmente castigadas por la despoblación”, ha explicado.
Frente a esto, tenemos el sacrificio y saber hacer de los equipos de extinción, que se juegan la vida para enfrentar incendios cada vez más imprevisibles y peligrosos, “y también lamentos y anuncios de ayudas para las zonas afectadas, que está muy bien, pero que no puede ni debe ser el modo de enfrentarse a estas situaciones”.
Peinado se ha mostrado tajante: “basta ya de eludir responsabilidades aludiendo al cambio climático como quien alude a una maldición divina imposible de enfrentar; el cambio climático existe, está ahí, pero debemos adaptar nuestros medios, normas y planes a lo que hay, no resignarnos y esperar a ver si llueve”.
El dirigente empresarial ha recordado que la normativa básica de gestión de masas forestales para la prevención de incendios tiene ya casi un cuarto de siglo, “y debemos preguntarnos si es eficaz, si sus condicionantes son de aplicación eficiente y si estas leyes no deberían ser retocadas y modificadas a la luz de la experiencia de tantos años”.
Por todo ello, desde CREEX se reclaman “medios, claro está; ayudas cuando el fuego actúe, sobre todo en lo que nos toca como organización a quienes han perdido sus negocios, pero también un cambio radical en las políticas de prevención que no esté al albur de las circunstancias meteorológicas”.
La propuesta es reunir a un panel de expertos, a propietarios de las zonas forestales y a empresas que trabajen en el sector para diseñar las medidas que salven nuestros montes.
“No sabemos si estas medidas son más cortafuegos, paisajes mosaico, mayores facilidades a la limpieza de montes, incentivos, regreso al pastoreo, etcétera, es algo que tendrían que diseñar los expertos, sin interferencias políticas”, ha comentado Peinado, para añadir: “lo que sí sabemos es que no podemos encogernos de hombros y decir ‘bueno, es el cambio climático’, como en la Edad Media se hacía con las epidemias atribuyéndolas a un castigo divino”.
Foto: Incendio Pinofranqueado
Autor: ATBRF



