El Ejecutivo autonómico ha atribuido esta situación a la denominada «herencia recibida».

El incidente ocurrió de madrugada en Medicina Interna y obliga al SES a revisar los techos de todo el centro

Parte del techo de una habitación del Hospital Don Benito-Villanueva se desprendió durante la madrugada de este sábado, cuando en el interior de la estancia se encontraban un paciente ingresado y su acompañante. El suceso se produjo alrededor de las 04:00 horas en una habitación de la planta de Medicina Interna.

Según han confirmado fuentes de la Consejería de Salud y Atención a la Dependencia, ambos fueron atendidos inmediatamente después del desprendimiento y trasladados a otra habitación. Tanto el paciente como su acompañante se encuentran en buen estado y no se han registrado daños personales de consideración.

La habitación afectada fue desalojada como medida preventiva. El Servicio Extremeño de Salud procederá ahora a retirar completamente el techo de la estancia y a acometer su renovación integral.

La actuación no se limitará a la habitación donde se produjo el incidente. El resto de las habitaciones del centro ya ha sido objeto de una primera revisión visual y este lunes está prevista una inspección mediante cámara para comprobar el estado de los techos del conjunto del hospital y detectar posibles deficiencias.

Más de medio siglo de antigüedad

La Consejería de Salud ha señalado que las estructuras del hospital tienen más de 50 años y ha asegurado que durante ese periodo no se habían realizado inversiones específicas destinadas al tratamiento y renovación de los techos. El Ejecutivo autonómico ha atribuido esta situación a la denominada «herencia recibida».

El desprendimiento vuelve a poner el foco sobre el estado de conservación de las instalaciones del Hospital Don Benito-Villanueva, un centro con más de medio siglo de actividad.

No es, además, el primer episodio relacionado con los techos del hospital. En febrero de 2021 se produjo otro desprendimiento en uno de los pasillos principales de la zona de admisión. En aquella ocasión tampoco hubo heridos, aunque el incidente provocó daños materiales y afectó temporalmente al acceso a distintos servicios del centro.

Semanas después, el SES anunció una actuación para reformar el techo, las instalaciones y la iluminación del pasillo central, con una inversión prevista de alrededor de 20.000 euros.

La inspección del lunes será clave

La revisión anunciada para este lunes permitirá conocer si el problema se limita a la habitación afectada o si existen otras zonas del hospital que presentan deficiencias en sus techos.

El objetivo declarado por la Consejería es adoptar medidas preventivas y evitar que pueda producirse un nuevo desprendimiento.

El suceso también ha provocado una reacción política. El PSOE de Extremadura ha señalado que, aunque considera el incidente un hecho puntual y ha destacado que no haya habido daños personales, el desprendimiento debe servir para poner el foco en la situación general de la sanidad pública extremeña.

Por el momento, la prioridad del SES pasa por garantizar la seguridad de pacientes y trabajadores, completar la inspección de las instalaciones y determinar las actuaciones necesarias en aquellas zonas que puedan presentar deficiencias.