El vicepresidente de la Junta de Extremadura destaca que la decisión supone un reconocimiento al esfuerzo de toda una tierra que se ha movilizado para defender el futuro de la central, más de 3.000 empleos y la soberanía energética de España

El vicepresidente de la Junta de Extremadura, Abel Bautista, ha valorado la ampliación del periodo de actividad de la Central Nuclear de Almaraz como una decisión de gran importancia para Extremadura, para las comarcas de Campo Arañuelo y para el conjunto de España.

“Almaraz continúa y Extremadura respira”, ha señalado Bautista, quien ha subrayado que detrás de esta decisión hay meses de esfuerzo, constancia y empeño por parte de una tierra que, según ha destacado, “se ha levantado unida como pocas veces en su historia” para defender el futuro de la central.

El vicepresidente extremeño en una publicación en sus redes sociales ha puesto especialmente en valor el impacto que la continuidad de Almaraz tiene sobre más de 3.000 empleos, así como sobre la actividad económica y las oportunidades de futuro de toda la zona.

Pero, para Bautista, la importancia de esta decisión trasciende las cifras. “Estamos hablando del futuro de muchas familias, de la capacidad de nuestra tierra para defender sus oportunidades y también de la soberanía energética de todo un país”, ha afirmado.

El vicepresidente ha reivindicado asimismo el papel desempeñado por Extremadura durante este proceso y la unidad demostrada por instituciones, trabajadores, organizaciones empresariales, agentes sociales y ciudadanos.

“El resultado importa. Pero lo que de verdad importa es cómo lo hemos conseguido”, ha destacado Bautista. “Nadie nos ha regalado nada. Nunca”.

En este sentido, ha defendido que la continuidad de Almaraz es también el resultado de una posición firme de Extremadura, que ha reclamado que las decisiones sobre su futuro energético y económico tengan en cuenta el interés de la región y de España.

Bautista ha considerado que la ampliación del periodo de actividad de la central abre una nueva etapa para el Campo Arañuelo y para Extremadura, marcada por la estabilidad, la defensa del empleo y la posibilidad de seguir generando riqueza y oportunidades.

“Hoy Extremadura puede respirar un poco más tranquila. Hemos defendido lo que es nuestro, hemos alzado la voz y hemos demostrado que cuando esta tierra se une, se hace escuchar”, ha concluido.