La deportista paralímpica extremeña Loida Zabala, que actualmente lucha contra un cáncer con metástasis cerebral, ha anunciado públicamente que no quiere que ninguna institución vuelva a presentar su candidatura a la Medalla de Extremadura tras no haber sido distinguida en la edición de 2026.

En un comunicado difundido en sus redes sociales, la haltera ha querido agradecer el cariño recibido, pero ha explicado el motivo de su decisión con un mensaje que refleja su decepción por lo ocurrido: “Este año he visto mucha esperanza y después mucha desilusión. Yo no quiero eso para mi gente.”

Aunque asegura que “ya sabía que este año no iba a recibir la distinción” y que “no pasa nada”, sus palabras evidencian el impacto que ha tenido la decisión entre quienes esperaban que, por fin, recibiera el máximo reconocimiento institucional de Extremadura.

Lejos de centrar su mensaje en el galardón, Zabala recuerda que “lo más importante no son las medallas que se cuelgan en el cuello, sino las que van directamente al corazón, porque son las que nunca se olvidan”, al tiempo que agradece todas las muestras de apoyo recibidas durante estos días.

La deportista también ha realizado una petición muy personal de cara al futuro: “No quiero que se me hagan homenajes cuando yo fallezca”, explicando que donará su cuerpo a la ciencia y que desea evitar a su familia el sufrimiento que supondrían este tipo de actos. “Yo ya no estaré, pero mi familia sí”, afirma.

La decisión de Loida Zabala llega apenas unos días después de que el Ayuntamiento de Losar de la Vera anunciara que volvería a impulsar su candidatura para la Medalla de Extremadura de 2027.

Sus propias palabras invitan a una reflexión sobre el reconocimiento institucional a quienes representan a Extremadura dentro y fuera de la región. “No quiero que mi gente vuelva a sentir esa desilusión” resume el motivo por el que ha decidido cerrar definitivamente la puerta a futuras candidaturas.