El Centro de Coordinación Operativa acuerda el levantamiento de todas las restricciones para la población, el restablecimiento de las comunicaciones y el descenso del incendio a nivel 0 de peligrosidad
La Junta de Extremadura ha dado por estabilizado al 100 % el incendio forestal declarado el pasado sábado en el término municipal de Casas de Millán, una vez constatada la evolución favorable del fuego y la ausencia de riesgo para la población. La mejora de las condiciones sobre el terreno ha permitido recuperar plenamente la normalidad en la zona afectada, levantar todas las medidas de protección que permanecían activas y desactivar los planes especiales de emergencia INFOCAEX e INFOEX, que pasan a nivel 0.
La decisión fue adoptada durante la cuarta reunión del Centro de Coordinación Operativa (CECOP), órgano encargado de la dirección y coordinación de la emergencia, en la que participaron los responsables de los distintos servicios operativos implicados en las labores de extinción, seguridad y protección civil.
Tras evaluar la evolución del incendio y los informes técnicos emitidos por el dispositivo desplegado sobre el terreno, el CECOP acordó levantar definitivamente el confinamiento preventivo que permanecía vigente en las localidades de Casas de Millán y Grimaldo, permitiendo así el restablecimiento completo de la actividad cotidiana y el regreso a la normalidad de sus vecinos.
Asimismo, se autorizó la reapertura de todas las infraestructuras afectadas por la emergencia, recuperándose la circulación en la carretera CC-16 y el tráfico ferroviario que había permanecido interrumpido mientras se desarrollaban las labores de extinción y aseguramiento del perímetro.
Un incendio de gran complejidad que afectó a unas 1.350 hectáreas
El incendio forestal, declarado durante la jornada del sábado, ha afectado provisionalmente a unas 1.350 hectáreas y obligó a desplegar desde los primeros momentos un importante dispositivo de emergencias ante la evolución del fuego y la proximidad de varios núcleos habitados.
Las condiciones meteorológicas, las elevadas temperaturas, la vegetación existente en la zona y la rápida propagación de las llamas exigieron una respuesta inmediata y coordinada para proteger a la población y evitar daños mayores sobre viviendas, infraestructuras y espacios naturales.
Como medida preventiva, alrededor de 800 vecinos de Casas de Millán y de la pedanía de Grimaldo tuvieron que ser evacuados durante el desarrollo de la emergencia. Tras la favorable evolución del incendio, los residentes pudieron regresar progresivamente a sus domicilios durante la jornada del domingo, aunque permanecieron confinados hasta que la estabilización del incendio permitió levantar definitivamente todas las restricciones durante la tarde-noche.
La prioridad durante toda la emergencia fue garantizar la seguridad de las personas, una circunstancia que marcó cada una de las decisiones adoptadas por los responsables del operativo.
Balance operativo
La gestión de este incendio forestal ha supuesto la movilización de un amplio dispositivo de emergencias coordinado desde el Plan INFOEX y el Centro de Coordinación Operativa (CECOP), integrando medios de extinción, seguridad, protección civil y atención a la población.
A medida que evolucionó el incendio, el operativo fue adaptando sus recursos y estrategias para responder a las necesidades de cada momento, reforzando especialmente las labores de defensa de los núcleos habitados, la protección de infraestructuras estratégicas y la estabilización del perímetro afectado.
Durante las distintas fases de la emergencia participaron bomberos forestales del Plan INFOEX, agentes del Medio Natural, técnicos de extinción, personal del Centro de Atención de Urgencias y Emergencias 112 Extremadura, efectivos de la Guardia Civil, agrupaciones de Protección Civil, servicios sanitarios y representantes de las distintas administraciones implicadas en la gestión de la emergencia.
La actuación coordinada de todos estos recursos permitió ejecutar con garantías las evacuaciones preventivas, establecer medidas de protección para la población, asegurar las principales vías de comunicación y desarrollar las labores de extinción en condiciones de máxima seguridad.
Una vez alcanzada la estabilización del incendio, el dispositivo continuó trabajando sobre el terreno en tareas de vigilancia, remate y consolidación del perímetro para evitar posibles reproducciones. Durante la última noche permanecieron desplegados siete unidades terrestres de bomberos forestales, tres agentes del Medio Natural y tres técnicos de extinción, sumando un total de 48 efectivos especializados.
El balance operativo pone de manifiesto la eficacia de la coordinación entre todos los organismos participantes y la capacidad de respuesta del sistema autonómico de protección civil y emergencias ante una situación de especial complejidad que ha requerido una actuación rápida, eficaz y sostenida en el tiempo.
Coordinación permanente entre administraciones y servicios de emergencia
La gestión de esta emergencia ha exigido una coordinación constante entre los distintos organismos implicados, garantizando una respuesta integral y adaptada a la evolución del incendio.
Bajo la dirección del Plan INFOEX y del Centro de Coordinación Operativa, se celebraron reuniones periódicas de seguimiento para evaluar la situación, analizar los informes técnicos y adoptar las medidas necesarias en cada momento. Esta coordinación permitió optimizar los recursos disponibles y garantizar una respuesta eficaz tanto en las labores de extinción como en la atención a la población afectada.
La colaboración entre administraciones, servicios de emergencia y fuerzas de seguridad resultó determinante para contener el avance del incendio, proteger a la ciudadanía y recuperar progresivamente la normalidad en la zona.
Investigación sobre el origen del incendio
Las primeras investigaciones sitúan el origen del incendio en un incidente registrado durante la jornada del sábado en la autovía A-66, donde un camión comenzó a arder, originando el foco inicial del incendio forestal.
No obstante, durante la madrugada del sábado al domingo fueron detectados tres nuevos focos de carácter presuntamente intencionado. Esta circunstancia fue puesta en conocimiento público por el vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social, Abel Bautista, quien confirmó que estos hechos estaban siendo investigados por los servicios competentes.
Las autoridades continúan trabajando para determinar con precisión las causas de estos focos y esclarecer las posibles responsabilidades derivadas de los mismos.
Reconocimiento al trabajo del operativo y a la colaboración ciudadana
La Junta de Extremadura quiere trasladar su agradecimiento y reconocimiento a todos los profesionales que han participado en la gestión de esta emergencia, cuya dedicación, esfuerzo y profesionalidad han resultado fundamentales para controlar el incendio y garantizar la seguridad de la población.
El Ejecutivo autonómico destaca especialmente la labor desarrollada por los efectivos del Plan INFOEX, agentes del Medio Natural, técnicos de extinción, personal del 112 Extremadura, Guardia Civil, Protección Civil, servicios sanitarios y resto de organismos que han trabajado de forma coordinada durante estos días.
Asimismo, la Junta agradece la colaboración y el comportamiento ejemplar de los vecinos de Casas de Millán y Grimaldo, que atendieron en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia, facilitando el desarrollo de las evacuaciones, confinamientos preventivos y posteriores labores de regreso a la normalidad.
Llamamiento a la prevención
Aunque el incendio ha quedado estabilizado y los planes de emergencia han sido desactivados, la Junta de Extremadura recuerda que continúa vigente la época de peligro alto de incendios forestales y hace un llamamiento a la responsabilidad colectiva para extremar las medidas de prevención.
La protección del patrimonio natural extremeño y la seguridad de las personas requieren la máxima colaboración ciudadana, especialmente durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas y la sequedad de la vegetación incrementan significativamente el riesgo de incendios forestales.
La Junta continuará manteniendo la vigilancia sobre la zona afectada y seguirá trabajando para garantizar la protección de los espacios naturales y la seguridad de la ciudadanía.



