La cuenca del Tajo pierde un punto porcentual en la última semana y se sitúa al 71,4% de su capacidad, mientras que el Guadiana desciende 0,8 puntos hasta el 80,4%. La reserva hidráulica española continúa en niveles elevados, por encima del 67% de su capacidad total.

Las elevadas temperaturas registradas durante la última semana han comenzado a reflejarse en la evolución de las reservas de agua de las principales cuencas hidrográficas del país. El incremento de la evaporación y el aumento de las demandas de agua para abastecimiento y regadío han provocado un descenso en los embalses, especialmente en las cuencas del Tajo y del Guadiana.

Según los últimos datos oficiales sobre la reserva hidráulica española, la cuenca del Tajo ha reducido sus reservas en un punto porcentual respecto a la semana anterior y almacena actualmente 7.899 hectómetros cúbicos, lo que representa el 71,4% de su capacidad total.

Por su parte, la cuenca del Guadiana ha experimentado un descenso de 0,8 puntos porcentuales, situándose en el 80,4% de llenado. En términos absolutos, sus embalses acumulan 7.667 hectómetros cúbicos, manteniéndose entre las cuencas con mayor porcentaje de agua embalsada del país.

Pese a estos descensos, ambas demarcaciones hidrográficas continúan presentando una situación muy favorable, con niveles claramente superiores a la media registrada en los últimos años para estas fechas, lo que garantiza, por el momento, el abastecimiento urbano, agrícola e industrial.

Situación del conjunto de la reserva hidráulica

En el conjunto de España, la reserva hidráulica continúa mostrando un comportamiento positivo, aunque la tendencia general durante las últimas semanas comienza a ser descendente como consecuencia del intenso calor propio del verano.

Las cuencas del norte peninsular siguen siendo las que presentan mejores registros de almacenamiento gracias a las abundantes precipitaciones acumuladas durante el otoño, invierno y primavera.

Entre las demarcaciones con mayor porcentaje de agua embalsada destacan:

Las cuencas internas del País Vasco, que superan el 90% de su capacidad.
El Cantábrico Occidental y el Cantábrico Oriental, también con niveles muy elevados.
El Miño-Sil, que mantiene una reserva cercana al 90%.
Galicia Costa, igualmente con un importante volumen de agua almacenada.

En la mitad occidental peninsular también presentan una situación favorable las cuencas del Duero y del Guadiana, mientras que el Tajo conserva unas reservas notablemente superiores a las existentes durante los últimos veranos.

Las cuencas mediterráneas continúan siendo las más sensibles

La situación cambia en buena parte de la fachada mediterránea, donde las precipitaciones suelen ser más escasas y la presión sobre los recursos hídricos aumenta durante la temporada estival.

Las cuencas del Segura y de la Cuenca Mediterránea Andaluza vuelven a figurar entre las que presentan menores porcentajes de agua embalsada, mientras que el Júcar mantiene igualmente unos niveles inferiores a los registrados en las grandes cuencas atlánticas.

Estas demarcaciones continúan dependiendo en gran medida de una gestión muy eficiente del recurso, del uso de aguas regeneradas, la desalación y, en determinados casos, de aportaciones externas para garantizar el abastecimiento y atender las necesidades del regadío.

Descensos habituales durante el verano

Los expertos recuerdan que la disminución de las reservas durante los meses de julio y agosto responde a un comportamiento estacional habitual. Las elevadas temperaturas incrementan la evaporación desde la superficie de los embalses y, al mismo tiempo, aumenta el consumo de agua para uso agrícola, urbano y turístico.

No obstante, la situación actual resulta considerablemente más favorable que la vivida en los dos últimos veranos, cuando muchas cuencas llegaron a registrar niveles preocupantes tras varios años consecutivos de sequía.

La recuperación experimentada durante el presente año hidrológico, gracias a las abundantes lluvias registradas en buena parte del territorio nacional, permite afrontar el verano con mayores garantías, aunque los organismos de cuenca mantienen un seguimiento permanente de la evolución de las reservas.

Evolución del Tajo y del Guadiana

En el caso del Tajo, los 7.899 hectómetros cúbicos almacenados representan una posición de estabilidad pese al ligero descenso semanal. La cuenca continúa siendo una de las más importantes para el abastecimiento de numerosas poblaciones del centro de la Península y para el desarrollo de importantes zonas de regadío.

El Guadiana, con 7.667 hectómetros cúbicos y un nivel del 80,4%, mantiene igualmente una situación muy sólida. Sus embalses conservan un volumen de agua suficiente para afrontar el periodo de mayor demanda, después de la notable recuperación registrada durante los últimos meses.

Los responsables de la gestión hidráulica seguirán evaluando semanalmente la evolución de las reservas, especialmente mientras persistan las altas temperaturas y no se produzcan episodios significativos de precipitaciones, previsiblemente ya a partir del final del verano o comienzos del otoño.