La Asamblea General celebrada en Tarragona, primera bajo la presidencia de Rubén Viñuales, define una ambiciosa hoja de ruta basada en la cooperación institucional, la internacionalización, la conservación del patrimonio, la innovación, la sostenibilidad y la desestacionalización del turismo cultural
Tarragona, [fecha].- El Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España (GCPHE) ha iniciado una nueva etapa en su trayectoria institucional con la celebración en Tarragona de la primera Asamblea General bajo la presidencia del alcalde de la ciudad, Rubén Viñuales, quien asumió recientemente la presidencia rotatoria de la organización para el próximo año.
La reunión, en la que participaron los alcaldes y representantes institucionales de las quince ciudades españolas declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, ha servido para establecer la planificación estratégica que guiará la actividad del Grupo durante los próximos doce meses y para fijar las principales prioridades de una presidencia que pretende reforzar el liderazgo nacional e internacional de la entidad.
La Asamblea ha permitido abordar los grandes retos que afrontan actualmente las ciudades históricas españolas en un contexto marcado por la creciente competencia entre destinos culturales, la necesidad de avanzar hacia modelos de turismo más sostenibles, la transformación digital de la promoción turística y cultural y el fortalecimiento de las alianzas internacionales en materia de conservación del patrimonio.
Uno de los anuncios más relevantes realizados durante la jornada ha sido la celebración, en 2027, de una Cumbre Iberoamericana de Ciudades Patrimonio Mundial, que tendrá como sede la ciudad de Cáceres y reunirá a representantes de numerosas ciudades de América Latina inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Se trata de una iniciativa de gran alcance internacional que aspira a convertirse en un foro permanente de cooperación entre ciudades patrimoniales iberoamericanas y que supondrá uno de los proyectos más relevantes impulsados por el Grupo en los últimos años.
Una apuesta decidida por la internacionalización
La futura Cumbre Iberoamericana constituye uno de los pilares fundamentales de la estrategia diseñada por la nueva presidencia para incrementar la presencia internacional del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y consolidar su papel como referente mundial en la gestión del patrimonio histórico.
El encuentro permitirá establecer un espacio estable de diálogo institucional entre ciudades que comparten una extraordinaria riqueza patrimonial y un legado histórico común, favoreciendo el intercambio de experiencias sobre conservación, restauración, gestión de centros históricos, desarrollo urbano sostenible, innovación tecnológica aplicada al patrimonio, promoción turística y dinamización económica.
Asimismo, la reunión facilitará la creación de nuevas redes de colaboración entre administraciones públicas, organismos internacionales, instituciones culturales y entidades especializadas en patrimonio, reforzando la posición del Grupo como interlocutor privilegiado en el ámbito iberoamericano.
La elección de Cáceres como sede responde al compromiso del Grupo con la proyección internacional de todas las ciudades que lo integran y permitirá convertir a la capital cacereña en punto de encuentro de responsables políticos, gestores culturales, expertos en patrimonio y representantes institucionales de numerosos países.
Además de fortalecer las relaciones históricas y culturales entre España y América Latina, la cumbre abrirá nuevas oportunidades para consolidar la presencia de las ciudades españolas en mercados turísticos estratégicos, favoreciendo la captación de visitantes interesados en el turismo cultural y patrimonial.
Una presidencia orientada a la modernización del Grupo
Durante la rueda de prensa posterior a la Asamblea General, el presidente del Grupo, Rubén Viñuales, destacó que la organización afronta un momento especialmente importante de su evolución institucional.
Según explicó, el objetivo de la nueva presidencia consiste en dotar al Grupo de una estructura más dinámica, moderna y eficaz que permita responder con mayor rapidez a los desafíos actuales y aprovechar las oportunidades derivadas del creciente interés internacional por el patrimonio cultural.
En este sentido, señaló que el Grupo está desarrollando una nueva metodología de trabajo basada en una organización técnica más sólida, capaz de coordinar proyectos de mayor alcance y de fortalecer la cooperación entre las quince ciudades miembro.
La estrategia diseñada para los próximos doce meses contempla una intensa actividad institucional que combinará acciones de promoción turística, programas culturales, iniciativas de cooperación internacional y proyectos de innovación dirigidos a mejorar la gestión del patrimonio histórico.
Rubén Viñuales explicó que el Grupo «está tomando un nuevo rumbo con una visión más actualizada y ágil, centrada en la consolidación de la nueva estructura técnica, la reactivación de las alianzas institucionales y el impulso de proyectos turísticos y culturales estratégicos».
El patrimonio como motor de desarrollo
La Asamblea General ha reafirmado el convencimiento de que el patrimonio constituye uno de los principales activos de las ciudades que integran el Grupo, no únicamente desde una perspectiva histórica y cultural, sino también como elemento generador de desarrollo económico, cohesión social, empleo y oportunidades para los territorios.
Los responsables municipales coincidieron en la necesidad de continuar impulsando políticas que compatibilicen la conservación del patrimonio con el crecimiento económico y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía, consolidando modelos de gestión sostenibles y responsables.
En este contexto, el Grupo continuará promoviendo actuaciones destinadas a proteger los centros históricos, impulsar la rehabilitación del patrimonio monumental, favorecer la accesibilidad universal, incorporar soluciones tecnológicas para la gestión inteligente de los destinos y reforzar la participación ciudadana en la conservación del legado histórico.
Desestacionalizar el turismo y diversificar la oferta cultural
Otro de los grandes ejes de actuación aprobados durante la Asamblea será la consolidación de un modelo turístico basado en la sostenibilidad y la distribución equilibrada de los flujos de visitantes a lo largo del año.
Las ciudades integrantes del Grupo consideran prioritario avanzar hacia una oferta cultural permanente que permita reducir la estacionalidad, incrementar las pernoctaciones y favorecer un mayor impacto económico sobre el comercio, la hostelería, la restauración y el conjunto del tejido empresarial local.
Para ello, el Grupo reforzará la coordinación de programas culturales conjuntos, campañas nacionales e internacionales de promoción y acciones dirigidas a posicionar las quince ciudades como un gran destino patrimonial único, capaz de ofrecer experiencias complementarias durante todo el año.
La estrategia permitirá, además, diversificar los perfiles de visitantes, atraer nuevos segmentos vinculados al turismo cultural de calidad y consolidar un modelo de crecimiento compatible con la preservación de los valores patrimoniales que motivaron su reconocimiento por parte de la UNESCO.
Cooperación institucional como seña de identidad
Uno de los aspectos más destacados de la Asamblea ha sido la reafirmación del modelo de cooperación que caracteriza al Grupo desde su creación.
Las quince ciudades continúan trabajando bajo una filosofía basada en la colaboración permanente, el intercambio de conocimiento y el desarrollo de proyectos conjuntos que permitan afrontar de manera coordinada los retos comunes derivados de la gestión de conjuntos históricos de excepcional valor universal.
Durante su intervención, Rubén Viñuales subrayó que asumir la presidencia del Grupo constituye «un honor» y expresó su compromiso de desarrollar un mandato orientado a alcanzar las máximas cotas de excelencia institucional.
Asimismo, destacó que uno de los principales objetivos será seguir dando mayor visibilidad nacional e internacional a las ciudades que integran la organización, compartir experiencias exitosas y promover mejoras continuas en la gestión del patrimonio.
«Trabajaremos en pro de dar a conocer mejor estas ciudades, compartir experiencias y conseguir mejoras», afirmó.
El presidente también puso en valor el carácter singular de la organización al recordar que el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España constituye una experiencia única en el ámbito internacional.
«Este grupo no es algo común; solo existimos nosotros como tal dentro de todas las ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, y eso es una virtud que habla muy bien de nuestros compañeros», señaló.
Un referente internacional en la gestión del patrimonio
Desde hace más de tres décadas, el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España desarrolla una intensa labor de defensa, conservación y promoción de los conjuntos históricos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
A lo largo de estos años, la entidad ha consolidado una estrecha colaboración con la Administración General del Estado, las comunidades autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, Turespaña, Paradores, el Instituto Cervantes y numerosas instituciones nacionales e internacionales, impulsando proyectos de promoción cultural y turística que han contribuido a posicionar a las ciudades españolas Patrimonio Mundial entre los principales destinos culturales de Europa.
La nueva presidencia de Tarragona pretende dar continuidad a esa trayectoria, incorporando una visión renovada que combine la preservación del patrimonio con la innovación, la cooperación internacional, la digitalización y la sostenibilidad.
Una hoja de ruta para los próximos doce meses
La Asamblea General celebrada en Tarragona marca el inicio de un intenso calendario de actuaciones que se desarrollará durante el próximo año y que situará la internacionalización como uno de los grandes ejes estratégicos del Grupo.
La organización impulsará nuevas iniciativas destinadas a ampliar sus alianzas internacionales, fortalecer su presencia en mercados emergentes, consolidar programas de promoción conjunta y reforzar la cooperación entre ciudades patrimoniales de distintos continentes.
La celebración de la Cumbre Iberoamericana de Ciudades Patrimonio Mundial en Cáceres en 2027 simboliza esa voluntad de proyectar al exterior el extraordinario patrimonio histórico de las ciudades españolas y de consolidar un espacio de cooperación estable que contribuya a afrontar, desde una perspectiva compartida, los grandes desafíos de la conservación del patrimonio, el turismo sostenible y el desarrollo urbano.
Con esta nueva hoja de ruta, el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España reafirma su compromiso con la protección del legado histórico, la excelencia en la gestión de los bienes declarados Patrimonio Mundial y la promoción de un modelo de desarrollo que sitúa la cultura y el patrimonio como motores de progreso, cohesión territorial y proyección internacional de España.



