El informe técnico del organismo regulador constituye un trámite imprescindible dentro del proceso de autorización solicitado por las empresas propietarias, mientras la Junta de Extremadura reitera la importancia estratégica de la planta para el empleo, la economía regional y la seguridad del sistema eléctrico nacional.
Mérida, [fecha]. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aplazado el debate y la votación del informe técnico sobre la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la Central Nuclear de Almaraz hasta junio de 2030, una decisión que mantiene abierto el procedimiento administrativo del que dependerá el futuro inmediato de una de las principales infraestructuras energéticas de España y de uno de los motores económicos de Extremadura.
El asunto figuraba en el orden del día del Pleno celebrado este lunes por el organismo regulador, aunque finalmente fue retirado a petición de uno de sus consejeros, según han confirmado fuentes del propio Consejo de Seguridad Nuclear.
La previsión es que el expediente vuelva a ser analizado en las próximas semanas, previsiblemente antes de finalizar el mes de julio, una vez concluya la evaluación técnica que corresponde realizar al organismo responsable de garantizar la seguridad nuclear y la protección radiológica en España.
Un procedimiento que sigue avanzando
El aplazamiento no supone la paralización del procedimiento administrativo iniciado tras la solicitud presentada por Iberdrola, Endesa y Naturgy para prolongar el funcionamiento de la Central Nuclear de Almaraz hasta junio de 2030.
El informe del Consejo de Seguridad Nuclear constituye uno de los trámites preceptivos dentro del proceso de autorización, al ser el organismo encargado de determinar si la instalación reúne las condiciones técnicas y de seguridad necesarias para continuar operando.
Su evaluación analizará el estado de las instalaciones, los sistemas de protección, los programas de mantenimiento, las inversiones ejecutadas y las actuaciones adicionales que, en su caso, deban acometerse para garantizar el cumplimiento de los máximos estándares de seguridad exigidos por la normativa nacional e internacional.
Una vez emitido el dictamen técnico, corresponderá al Gobierno de España adoptar la decisión definitiva sobre la continuidad de la planta.
Una decisión de gran trascendencia para Extremadura
La evolución de este procedimiento mantiene un especial interés para Extremadura, donde la Central Nuclear de Almaraz representa una infraestructura estratégica tanto desde el punto de vista energético como económico, industrial y social.
La instalación constituye uno de los principales centros de actividad industrial de la región y genera miles de empleos directos, indirectos e inducidos, además de sostener una importante actividad económica en el conjunto del Campo Arañuelo, la provincia de Cáceres y buena parte del tejido empresarial extremeño.
La continuidad de la central supone igualmente un elemento de estabilidad para numerosos municipios cuya actividad económica está estrechamente vinculada al funcionamiento de la planta y al amplio conjunto de empresas auxiliares que desarrollan su actividad en torno a ella.
La Junta de Extremadura mantiene su posición
La Junta de Extremadura ha defendido de forma reiterada la necesidad de revisar el calendario de cierre previsto para la Central Nuclear de Almaraz, considerando que cualquier decisión sobre su futuro debe sustentarse en criterios técnicos, económicos y de garantía del suministro energético.
El Ejecutivo autonómico ha manifestado en numerosas ocasiones que la prolongación de la vida útil de la instalación contribuiría a preservar miles de puestos de trabajo, mantener la actividad económica en el norte de la provincia de Cáceres y reforzar la competitividad industrial de Extremadura.
Asimismo, considera que el mantenimiento de la producción eléctrica de Almaraz constituye un factor relevante para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional durante el proceso de transición hacia un modelo energético cada vez más descarbonizado.
La Junta viene insistiendo en que la transición energética debe desarrollarse de forma ordenada, planificada y compatible con el mantenimiento del empleo, la actividad industrial y la seguridad de suministro, evitando decisiones que puedan generar desequilibrios económicos o territoriales.
Una instalación clave para el sistema eléctrico español
La Central Nuclear de Almaraz continúa siendo una de las instalaciones de mayor capacidad de producción eléctrica del país y desempeña un papel esencial dentro del mix energético nacional.
Su funcionamiento permite aportar generación estable y continua durante las veinticuatro horas del día, complementando el crecimiento de las energías renovables y contribuyendo a garantizar el equilibrio del sistema eléctrico.
En un contexto marcado por el incremento de la demanda energética y el avance de la electrificación de la economía, la continuidad temporal de la planta constituye uno de los elementos que diferentes sectores consideran relevantes para asegurar una transición energética equilibrada.
Calendario previsto
Actualmente, el calendario oficial contempla el cese escalonado de la actividad de los dos reactores de Almaraz entre los años 2027 y 2028.
Las empresas propietarias han solicitado ampliar la autorización de explotación hasta junio de 2030, petición que se encuentra actualmente en fase de evaluación.
Tras el informe del Consejo de Seguridad Nuclear, el expediente será remitido nuevamente al Gobierno de España, que dispondrá de un plazo aproximado de dos meses para resolver la solicitud presentada por Iberdrola, Endesa y Naturgy.
En caso de autorizarse la prórroga, la central continuará funcionando bajo las condiciones técnicas y de seguridad que establezca el organismo regulador.
En caso contrario, se mantendría el calendario actualmente vigente y las empresas deberían iniciar los procedimientos administrativos necesarios para el cierre de la instalación.
Extremadura reclama una decisión basada en criterios técnicos y de interés general
La Junta de Extremadura considera que la decisión sobre el futuro de la Central Nuclear de Almaraz debe responder exclusivamente a criterios de interés general, seguridad, garantía de suministro, competitividad económica y mantenimiento del empleo.
El Ejecutivo autonómico ha reiterado que el debate sobre la continuidad de la planta trasciende el ámbito estrictamente energético, al afectar de forma directa al desarrollo económico de Extremadura, a la cohesión territorial y al proceso de transformación del modelo productivo regional.
En este sentido, la Administración regional continuará defendiendo los intereses de Extremadura en todos los foros institucionales, promoviendo una planificación energética que combine el impulso decidido a las energías renovables con el mantenimiento de aquellas infraestructuras estratégicas cuya continuidad resulte compatible con las máximas garantías de seguridad y con las necesidades del sistema eléctrico español.
El aplazamiento del dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear mantiene, por tanto, abierto un procedimiento cuyo resultado será determinante tanto para el futuro de la Central Nuclear de Almaraz como para el conjunto de la economía extremeña y el desarrollo de la política energética nacional en los próximos años.



