El fenómeno astronómico, uno de los más importantes de las últimas décadas, podrá observarse durante más de hora y media desde toda la región y contará con actividades especiales en Monfragüe y Malpartida de Cáceres para disfrutarlo de forma segura
El próximo 12 de agosto Extremadura levantará la vista al cielo para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares de las últimas décadas. Aunque el eclipse total de Sol solo será visible desde una estrecha franja del norte de la Península Ibérica, la comunidad extremeña disfrutará de un eclipse parcial excepcional, con una ocultación que alcanzará el 97 % del disco solar en buena parte del territorio.
Durante algo más de noventa minutos, la Luna irá cubriendo progresivamente el Sol hasta provocar una escena poco habitual: la tarde perderá gran parte de su luminosidad y adquirirá el aspecto de un crepúsculo anticipado. La intensidad de la luz disminuirá de forma evidente, la temperatura podrá descender varios grados y el paisaje ofrecerá una imagen insólita para un mes de agosto.
El eclipse comenzará poco después de las 19.35 horas, alcanzará su punto máximo alrededor de las 20.34 horas y finalizará poco antes de la puesta de sol. Precisamente esa coincidencia con el atardecer convertirá el fenómeno en un espectáculo aún más llamativo, al producirse con el Sol muy bajo sobre el horizonte, ofreciendo una de las estampas astronómicas más atractivas que podrán contemplarse desde Extremadura en muchos años.
A pesar de que la provincia de Cáceres se encuentra más al norte, la diferencia respecto a la provincia de Badajoz será prácticamente inapreciable, por lo que la observación será muy similar en toda la comunidad autónoma.
Un espectáculo para disfrutar… con protección
La expectación que despierta un eclipse de estas características hace necesario insistir en una recomendación esencial: nunca debe observarse el Sol directamente sin la protección adecuada.
Los especialistas recuerdan que mirar al Sol sin filtros homologados puede causar lesiones irreversibles en la retina, incluso durante un eclipse parcial. Para disfrutar del fenómeno con seguridad será imprescindible utilizar gafas homologadas para observación solar, así como filtros específicos en telescopios, prismáticos, cámaras fotográficas o teléfonos móviles.
Las gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados o cualquier otro método casero no protegen la vista y no deben utilizarse bajo ningún concepto.
Monfragüe convertirá el eclipse en el gran acontecimiento astronómico del verano
El interés que despierta este fenómeno ha llevado a varios municipios extremeños a organizar actividades de divulgación y observación pública para acercar la astronomía a vecinos y visitantes.
Uno de los principales focos será el Observatorio Astronómico de Monfragüe, en Torrejón el Rubio, que desarrollará una programación especial durante toda la semana dedicada tanto al eclipse parcial de Sol como a la lluvia de estrellas de las Perseidas.
Entre las novedades más destacadas figura la utilización del sistema LightSound, una innovadora tecnología que convierte la intensidad de la luz solar en sonido. Conforme la Luna vaya ocultando el Sol, las variaciones de luminosidad se traducirán en cambios sonoros perceptibles en tiempo real, permitiendo seguir la evolución del eclipse a través del oído.
Esta iniciativa supone además un importante paso en materia de accesibilidad, ya que permitirá que las personas con discapacidad visual puedan experimentar el eclipse mediante el sonido, acercando este acontecimiento astronómico a un público mucho más amplio.
Malpartida de Cáceres también se suma a la celebración
La astronomía también será protagonista en Malpartida de Cáceres, donde el eclipse formará parte de la programación estival Malpartídate’26.
Las actividades previstas buscan acercar la ciencia a todos los públicos mediante propuestas divulgativas y observaciones guiadas que permitan disfrutar del eclipse con todas las garantías de seguridad.
Una oportunidad que tardará años en repetirse
El eclipse del 12 de agosto será una de esas citas marcadas en el calendario para los amantes de la astronomía y para cualquier persona que quiera contemplar un fenómeno natural extraordinario. La elevada ocultación del Sol, unida a la proximidad del ocaso, convertirá la jornada en una experiencia visual poco frecuente que difícilmente volverá a repetirse en condiciones similares desde Extremadura durante las próximas décadas.
Con el cielo como escenario y miles de personas pendientes del horizonte, la tarde del 12 de agosto promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos científicos y divulgativos del verano en la región.



