La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre deja lecturas cruzadas en Extremadura. El paro ha repuntado en unas 600 personas respecto al trimestre anterior, pero la foto interanual es bastante más alentadora: más de 12.600 extremeños han salido del desempleo en el último año. Así lo ha valorado el secretario general de la CREEX, Javier Peinado, que ha reconocido que los datos «tienen claros y oscuros».
Para la patronal extremeña, el repunte trimestral no es buena señal, aunque matiza su magnitud. «Para la CREEX no deja de ser un problema que se incremente el número de parados con respecto al trimestre anterior, aunque lo haga en poco más de 600 personas», ha explicado Peinado, que también ha puesto el dato en perspectiva: «Si lo comparamos con el mismo trimestre del año anterior, ahí sí hay una reducción significativa: son más de 12.600 personas lo que ha bajado».
Donde sí ha encontrado motivos para el optimismo es en el comportamiento de la población activa y el empleo. El número de activos ha crecido en 5.300 personas y los ocupados, en 4.700 respecto al primer trimestre. «Se incrementa la población activa de manera muy significativa y también los ocupados», ha señalado Peinado.
El dirigente empresarial ha indicado que el aumento de activos puede llevar también a un repunte del paro, algo que no es necesariamente negativo. «Teniendo más activos, tenemos más posibilidad de cubrir los más de 7.000 puestos de trabajo que ahora mismo las empresas extremeñas no somos capaces de ocupar y que están lastrando el crecimiento económico y social de nuestra región», ha argumentado.
A pesar de la mejora interanual, Extremadura sigue arrastrando una de las tasas de paro más altas de España: el 13,22%, casi tres puntos por encima de la media nacional, que se ha situado por debajo del 10% por primera vez desde 2008.
«Por desgracia la tasa de paro sigue instalada en el 13,22%, todavía prácticamente tres puntos por encima de la media nacional», ha lamentado Peinado. A su juicio, parte de la explicación está en el peso que tiene la agricultura en la región, un sector con una fuerte estacionalidad. «Este trimestre suele ser habitualmente un periodo en el que no se genera todo el empleo que luego llega en otros momentos estacionales por la intensidad de la actividad», ha explicado.
De hecho, ha reconocido que el comportamiento del empleo en el conjunto de España ha sido “incluso mejor que en Extremadura”
El reto demográfico, la asignatura pendiente
Peinado ha cerrado su valoración poniendo el foco en lo que, a su juicio, es el problema de fondo del mercado laboral extremeño: la pérdida de población activa en términos interanuales. Aunque el trimestre ha traído un repunte de activos, la comparativa anual sigue siendo negativa.
«Esperamos que se vayan manteniendo estos datos de la EPA, que muestran una tendencia positiva si la comparamos con el último año», ha concluido. Pero ha dejado un aviso: «El único pero es que los activos, con respecto al año anterior, han descendido en Extremadura, a pesar de que en este trimestre hemos recuperado algo de esa reducción. Ahí es donde tenemos un problema demográfico evidente: en ser capaces de captar personas que quieran trabajar y vivir en Extremadura, y que de esta manera permitan crecer a las empresas extremeñas y fortalecer el estado del bienestar en nuestra comunidad autónoma».



