Miles de personas recibieron este jueves en Don Benito al futbolista internacional Pedro Porro, campeón del mundo con la selección española, en un homenaje multitudinario en el que el lateral extremeño agradeció el cariño recibido durante el Mundial de 2026 y aseguró haberse sentido «muy arropado» tanto durante el campeonato como a lo largo de toda su carrera deportiva.

La Ciudad Deportiva Pedro Porro, que desde hace años lleva el nombre del internacional dombenitense, reunió a vecinos de la localidad y aficionados llegados desde distintos puntos de Extremadura para celebrar junto al jugador uno de los mayores éxitos del deporte español.

Desde mucho antes del inicio del acto, cientos de personas comenzaron a ocupar las gradas y los alrededores del recinto, donde se respiraba un ambiente festivo entre banderas de España, camisetas de la selección y pancartas de felicitación dirigidas al futbolista.

La llegada de Pedro Porro desató una larga ovación. El jugador apareció con la camiseta conmemorativa de campeones del mundo y la medalla de oro al cuello, acompañado de su abuelo Antonio, una de las figuras más importantes de su vida y protagonista de algunos de los momentos más emotivos de la tarde.

A su entrada en el recinto, los asistentes comenzaron a corear su nombre mientras se sucedían cánticos de «¡Campeones del mundo!» y «Yo soy español, español, español», en un ambiente de celebración que se prolongó durante todo el homenaje.

La alcaldesa de Don Benito, Elisabeth Medina, fue la encargada de recibir oficialmente al internacional español.

«Bienvenido a tu casa, al lugar donde comenzó todo, donde está tu gente, donde te queremos y donde siempre te llevamos en el corazón», afirmó la regidora, quien aseguró que el municipio no solo recibía a un campeón del mundo, sino también a «uno de nuestros hijos más queridos».

Medina recordó además que el Ayuntamiento ha aprobado esta misma semana conceder a Pedro Porro el título de Hijo Predilecto de Don Benito, un reconocimiento con el que la ciudad quiere distinguir tanto sus méritos deportivos como su trayectoria personal.

La alcaldesa destacó que durante el Mundial toda la localidad ha seguido con orgullo la trayectoria del futbolista y subrayó que representa valores como «la humildad, el trabajo, la unión y el compañerismo», cualidades que, dijo, le engrandecen «como jugador, pero mucho más como persona».

También agradeció que hubiera querido celebrar el título mundial precisamente en su localidad natal y en la ciudad deportiva que lleva su nombre, un gesto que calificó como «un motivo más de orgullo» para todos los vecinos.

Como parte del acto institucional, Pedro Porro firmó en el Libro de Honor del Ayuntamiento y recibió de manos de la alcaldesa una bandera de Don Benito, en reconocimiento a la proyección internacional que ha dado al nombre del municipio.

Ya envuelto en esa bandera, el futbolista saludó a los miles de asistentes, que respondieron con una nueva ovación mientras levantaba la medalla de campeón del mundo.

En su intervención, Pedro Porro reconoció que vivía «un momento muy especial» y confesó sentirse profundamente emocionado por el recibimiento.

«Quiero daros las gracias por el esfuerzo que habéis hecho para venir hoy aquí y por todo el cariño que me habéis dado durante este Mundial, pero también desde mucho antes», señaló.

El lateral recordó que abandonó Don Benito siendo muy joven para perseguir el sueño de convertirse en futbolista profesional y aseguró que, desde entonces, siempre ha sentido el apoyo de sus paisanos.

«Desde que me fui de casa me he sentido muy querido, muy arropado. Hay cosas en la vida que no son fáciles y vuestro apoyo siempre ha estado ahí», afirmó.

El internacional quiso dirigirse especialmente a los niños presentes en el acto, a quienes animó a perseguir sus objetivos con esfuerzo y constancia.

«Muchos me miráis como un espejo y eso para mí es un orgullo. Quiero deciros que los sueños se cumplen», aseguró entre los aplausos del público.

El momento más emotivo de la tarde llegó cuando el futbolista dedicó unas palabras a su abuelo Antonio, a quien definió como una pieza fundamental en su vida.

Con tono distendido bromeó asegurando que durante las últimas semanas «ha sido más famoso que yo», antes de pedir un aplauso para él.

La respuesta del público fue inmediata. Miles de personas comenzaron a corear «¡Abuelo, abuelo!», mientras Antonio saludaba emocionado desde el escenario.

Pedro Porro le cedió entonces el micrófono. Visiblemente emocionado y con dificultades para contener las lágrimas, apenas pudo pronunciar unas palabras.

«Es mi alma, es mi vida», dijo refiriéndose a su nieto, antes de agradecer el cariño recibido por parte de todo el pueblo.

El internacional explicó que, cuando era niño, tuvo que irse a vivir con su abuelo porque sus padres trabajaban y quiso reconocer públicamente el papel decisivo que desempeñó en su educación.

«Todo esto se lo debo a él. Todo lo que soy hoy es gracias a él», afirmó.

También recordó una conversación mantenida durante el Mundial mediante videollamada, en la que su abuelo le pidió que regresara con la Copa del Mundo.

«Me dijo que le trajera la Copa y se lo prometí. Hoy he podido cumplir uno de sus sueños y también uno de los míos», relató.

Acto seguido, en uno de los gestos más simbólicos de la jornada, Pedro Porro se quitó la medalla de campeón del mundo y se la colocó alrededor del cuello a su abuelo, provocando una cerrada ovación de los miles de asistentes.

El jugador aseguró además que el gol marcado durante el Mundial estuvo dedicado a todos los vecinos de Don Benito y expresó su deseo de que la ciudad se sintiera igualmente partícipe del éxito de la selección.

«Espero que estéis orgullosos porque ese gol os lo dediqué a todos vosotros», afirmó mientras mostraba la medalla al público.

Pedro Porro reconoció que todavía permanece «en shock» por todo lo vivido desde la conquista del campeonato y admitió que aún no es plenamente consciente de la dimensión que ha alcanzado el éxito de la selección española.

«Estoy muy agradecido por todo el cariño que me dais y por eso quería venir aquí a compartir este momento con todos vosotros», concluyó.

El homenaje finalizó entre aplausos, fotografías y saludos del futbolista a los aficionados que llenaban la Ciudad Deportiva, poniendo el broche a una tarde de celebración en la que Don Benito recibió como héroe a uno de sus vecinos más ilustres y a un campeón del mundo que quiso compartir el mayor logro de su carrera con la ciudad en la que comenzó su camino.