‘Bacanal’, el próximo estreno del Festival de Mérida, invitará al público del 22 al 26 de julio a participar en una experiencia colectiva contra las prohibiciones y para celebrar el cuerpo y la libertad.
La obra, en la que se dan la mano la danza y las palabras, está dirigida por Chevi Muraday, con texto de Juan Carlos Rubio y cuenta con un elenco formado por Juana Acosta, Toni Acosta, Carlos Hipólito, Elisa Hipólito y Mapi Sagaseta.
Además de Cisco Lara, Julen Pazos, Georgina Flores, Tamar Vela, Inés Valderas, Javier Aguilera y el propio Chevi Muraday, al que se une un coro formado por Candela Chamorro, Lucía Ferrán, Celia García Ferriols, Altea León, María Rufo y Carla Trillo, alumnas del Conservatorio de Danza de Cáceres.
La acción de ‘Bacanal’ se sitúa en el momento en el que el Senado romano decreta la prohibición de las Bacanales y el culto al dios Baco, estableciendo con ello que el cuerpo y el deseo son fuerzas peligrosas que deben ser controladas.
La obra ha sido presentada este lunes en rueda de prensa por el director del Festival de Mérida, Jesús Cimarro; el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Laureano León; el delegado de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Antonio Vélez, y por parte del elenco.
Chevi Muraday ha explicado que este espectáculo es «necesario en este mundo hostil de prohibiciones, de rechazos y del tú no vales», precisamente porque ‘Bacanal’ habla de «escuchar al otro, escucharse a uno mismo y de que el cuerpo es necesario».
En esta obra el movimiento está «muy latente», impreso con el sello de la compañía Losdedae tras 30 años de trayectoria. Muraday ha subrayado que este espectáculo junta a Dionisio y a Baco, dos dioses «que no dejan de ser uno», que se encuentran cuando el Senado romano decreta la prohibición de las Bacanales y del culto a Baco para resolver el problema.
Entre los objetivos que se marcaron al plantear el espectáculo estaba el romper la cuarta pared para «integrar al público», para que fuera «partícipe» y formara parte de ese latir que existe dentro de la función. Para ello, invitan al público a ir vestido de blanco a las representaciones.
Asimismo, el director de la obra ha explicado la importancia de involucrar a bailarines de la zona y ha agradecido la labor que realizan las «maravillosas bailarinas» del Conservatorio de Danza de Cáceres que conforman el coro.
Por su parte, Juan Carlos Rubio ha destacado que esta es una historia que une pasado y presente para «darnos cuenta que todo lo que pasó puede volver a pasar» y no repetir los errores del pasado.
Juana Acosta, que se ha mostrado «afortunada y agradecida» por actuar en Mérida. Ha querido dar las gracias a Muraday por crear un espectáculo «necesario» cargado de sensibilidad, poesía e imágenes únicas que habla de «libertad, de culpa y de la pérdida de control».
Carlos Hipólito se ha mostrado «maravillado y feliz» por debutar en el Festival de Mérida, después de 50 años de profesión, y hacerlo en un espectáculo «poco convencional, pero hermoso».
Toni Acosta ha destacado el «amor compromiso y paciencia» que se ha encontrado en este elenco «intergeneracional» de dieciocho personas, en el que se aprende de los más jóvenes y las más veteranos.
El consejero de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Laureano León, ha querido poner el acento «en el carácter multidisciplinar e interdisciplinar tanto del Festival de Mérida como de ‘Bacanal’ que fusiona texto y movimiento para que la acción escénica se vea enriquecida con la palabra y el baile».
A la vez, ha querido agradecer el compromiso del Festival de Mérida por presentar nuevas propuestas para seguir profundizando en los mitos grecolatinos desde diferentes propuestas. Y no ha olvidado destacar la colaboración del Conservatorio Profesional de Danza de Cáceres.
El director del Festival de Mérida ha aprovechado su intervención para felicitar a la selección española de fútbol por ser campeones del Mundo, para afirmar que fútbol y teatro pueden «convivir al mismo nivel» tras comprobar que 1.420 personas vieron anoche la última función de ‘Timón de Atenas’, que en sus cinco representaciones ha cerrado con 10.136 espectadores.
Bacanal es un espectáculo que trasciende los límites del teatro convencional para convertirse en una experiencia ritual colectiva. Danza y palabra se entrelazan en una ceremonia escénica que convoca al público no solo como testigo, sino como parte activa del rito.
La acción se sitúa en el momento en que el Senado romano decreta la prohibición de las Bacanales y del culto a Baco, señalando al cuerpo y al deseo como fuerzas peligrosas que deben ser controladas. Desde este acto de censura nace la pregunta central de la obra: ¿por qué aprendimos a temer al cuerpo?, ¿por qué se nos enseñó a vivir fragmentados, alejados del deseo y de la celebración de la vida?
En un encuentro simbólico, Dionisio y Baco dialogan sobre cómo resistir a la represión y devolver al cuerpo su dimensión sagrada. La respuesta emerge a través de las bacantes, un grupo de mujeres poderosas y libres que se rigen por las leyes de Baco y encarnan una forma de existencia sin miedo, donde el goce, la danza y el trance son actos de resistencia.
La escenografía adquiere un papel esencial: no es un mero espacio, sino un organismo vivo que se transforma y se mueve, convirtiéndose en un gran elemento coreográfico que envuelve a intérpretes y espectadores. El espacio escénico se abre, se expande y respira, invitando al público a cruzar el umbral y formar parte del ritual. La experiencia altera la mirada del espectador, que deja de observar desde fuera para sentirse atravesado por la ceremonia.
Carlos Hipólito, Juana Acosta, Toni Acosta, junto a Chevi Muraday, Mapi Sagaseta, Elisa Hipólito, Cisco Lara y más de diez intérpretes, guían este viaje sensorial y emocional que convoca la memoria del rito antiguo para interpelar al presente.
Bacanal es una celebración radical del cuerpo, del deseo y de la comunidad, una ceremonia escénica que transforma a quienes se atreven a entrar en ella.



