CCOO, UGT y Pymecon consideran que el actual periodo de un mes resulta insuficiente ante el aumento de las altas temperaturas y plantean extender la medida a más semanas del verano mediante la negociación del convenio colectivo.

La jornada reducida de verano por altas temperaturas ha entrado en vigor este martes en el sector de la construcción y derivados del cemento en Extremadura. Hasta el próximo 14 de agosto, los trabajadores realizarán una jornada de siete horas diarias en lugar de ocho, finalizando su actividad a las 14:00 horas para minimizar la exposición al calor durante las horas centrales del día.

No obstante, tanto las organizaciones sindicales como la patronal del sector consideran que el actual calendario podría quedarse corto ante la evolución de las condiciones climáticas. CCOO, UGT y la Federación Regional de la Pequeña y Mediana Empresa de Construcción y Afines de Extremadura (Pymecon) coinciden en que el incremento de las temperaturas y la prolongación de los episodios de calor extremo justifican abrir una negociación para ampliar el periodo de aplicación de esta medida.

Desde Pymecon, su gerente, José Luis Iglesias, ha mostrado la disposición de la organización empresarial a abordar este debate en la próxima negociación del convenio colectivo.

“Dado el rigor de las temperaturas y las alertas recurrentes por calor, estamos abiertos a la posibilidad de diálogo, siempre negociando los días de convenio, porque somos conscientes de que la prioridad es la salud de los trabajadores”, señala.

En la misma línea se expresa el secretario general de Hábitat de CCOO Extremadura, Antonio Pino, quien sostiene que la regulación actual responde a una realidad climática muy distinta a la existente cuando fue pactada hace dos décadas.

“En Extremadura cada vez las temperaturas son más extremas y se prolongan durante más tiempo. Lo firmado hace veinte años ya no responde a la situación actual y creemos que la reducción de jornada debería extenderse a todo el verano para proteger la salud y la vida de los trabajadores”, afirma.

La ampliación exigiría reorganizar el calendario laboral

Tanto sindicatos como empresarios recuerdan que la reducción horaria no supone una pérdida económica para las empresas, ya que las horas que dejan de trabajarse durante este periodo se compensan posteriormente mediante la reducción de los días de libre disposición contemplados en el calendario laboral del convenio.

Actualmente, la reducción comprendida entre el 15 de julio y el 14 de agosto supone aproximadamente 24 horas de trabajo menos, equivalentes a tres jornadas laborales, que posteriormente se descuentan de esos días de convenio.

Si la medida se ampliara a los meses completos de julio y agosto, el tiempo reducido ascendería a unas 44 horas de trabajo, lo que equivaldría aproximadamente a cinco días y medio de jornada laboral. Esa ampliación obligaría, por tanto, a reajustar el calendario anual que cada año negocian empresarios y sindicatos durante el mes de noviembre.

Descartan un sistema ligado a la previsión meteorológica diaria

Desde CCOO consideran poco viable establecer un sistema que determine cada jornada en función de la previsión de temperaturas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ya que las condiciones meteorológicas pueden variar considerablemente entre distintos puntos de Extremadura.

Antonio Pino defiende que una regulación fija ofrece mayor seguridad jurídica y facilita su aplicación por parte de todas las empresas del sector.

En cualquier caso, recuerda que cuando la Aemet activa avisos naranjas o rojos por altas temperaturas ya existen protocolos específicos de prevención de riesgos laborales que obligan a adoptar medidas extraordinarias, entre ellas limitar o suspender determinados trabajos al aire libre, reforzar la hidratación de los trabajadores y extremar las medidas de protección frente a la exposición solar.

Diferentes realidades dentro del sector

Las organizaciones también coinciden en que no todas las actividades de la construcción presentan el mismo nivel de exposición al calor. No es comparable, explican, el trabajo desarrollado en interiores o pequeñas reformas con las grandes obras civiles, trabajos en cubiertas, fachadas o carreteras, donde los operarios permanecen durante horas a la intemperie.

Por ello, consideran que cualquier futura modificación del convenio deberá tener en cuenta las características específicas de cada actividad.

Denuncias por posibles incumplimientos

CCOO ha advertido además de que continúan produciéndose presuntos incumplimientos de la normativa sobre jornada reducida. Según Antonio Pino, el sindicato ya ha recibido avisos de trabajadores que aseguran que algunas empresas mantienen la jornada habitual de ocho horas pese a la entrada en vigor de la reducción.

El responsable sindical afirma que estas situaciones serán puestas en conocimiento de la autoridad laboral para que se investigue el posible incumplimiento de la normativa vigente.

Marco regulador

La medida se encuentra recogida en la Resolución de 29 de junio de 2026 de la Dirección General de Trabajo de la Junta de Extremadura, que establece una jornada ordinaria semanal de 40 horas y contempla la posibilidad de adelantar el inicio de la actividad a las 7:00 horas para facilitar la aplicación del Protocolo de actuación del sector de la construcción frente a fenómenos meteorológicos adversos relacionados con las altas temperaturas.

Con el escenario actual de veranos cada vez más largos y episodios de calor extremo más frecuentes, tanto organizaciones sindicales como representantes empresariales coinciden en que la próxima negociación del convenio colectivo será el marco en el que se estudie la posible ampliación del periodo de jornada reducida, con el objetivo de reforzar la protección de la salud de los trabajadores sin alterar el cómputo anual de horas establecido en el convenio.