La colaboración entre la Junta de Extremadura, AMUS y la Fundación para la Conservación de los Buitres (VCF) consolida un proyecto internacional que ya ha permitido trasladar cerca de 700 aves necrófagas para recuperar poblaciones desaparecidas en distintos países europeos.

Villafranca de los Barros (Badajoz), [fecha]. Extremadura vuelve a desempeñar un papel protagonista en la conservación de la biodiversidad europea con el traslado de once ejemplares de buitre negro (Aegypius monachus) a Bulgaria, donde contribuirán a la recuperación de una especie extinguida en ese país hace aproximadamente 150 años.

La operación, desarrollada gracias a la colaboración entre la organización Acción por el Mundo Salvaje (AMUS), la Junta de Extremadura y la Fundación para la Conservación de los Buitres (Vulture Conservation Foundation, VCF), constituye una nueva fase de un ambicioso programa internacional de reintroducción y refuerzo poblacional que sitúa a Extremadura como uno de los principales referentes europeos en conservación de grandes aves necrófagas.

Los once buitres iniciaron este martes un recorrido de más de 2.500 kilómetros hasta Bulgaria, un viaje que se prolongará durante tres días debido a la entrada en vigor de la nueva normativa europea sobre transporte de animales vivos, que establece mayores exigencias en materia de bienestar animal y obliga a realizar un mayor número de paradas reglamentarias durante el trayecto.

Trece años de cooperación internacional

Este envío forma parte de un proyecto de cooperación internacional que, durante los últimos trece años, ha permitido trasladar desde Extremadura cerca de 700 ejemplares de buitre negro y buitre leonado con destino a diferentes programas europeos de recuperación de especies.

Gracias a este trabajo conjunto, se han reforzado poblaciones en Bulgaria, Francia, Italia, Chipre y diversos países de los Balcanes, contribuyendo a restaurar el equilibrio ecológico en territorios donde estas aves habían desaparecido o mantenían poblaciones muy reducidas.

La iniciativa constituye un ejemplo de cooperación entre administraciones públicas, entidades conservacionistas y organizaciones internacionales comprometidas con la protección de la biodiversidad y la restauración de ecosistemas.

Un largo proceso de recuperación y selección

Los once buitres trasladados proceden tanto del Hospital de Fauna Silvestre de AMUS, ubicado en Villafranca de los Barros, como del Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Los Hornos, dependiente de la Junta de Extremadura.

Cada uno de estos ejemplares ha superado un exhaustivo proceso de recuperación veterinaria antes de ser considerado apto para su liberación en Bulgaria.

El director de AMUS, Álvaro Guerrero, ha explicado que este envío representa la culminación de un largo proceso de rehabilitación, durante el cual los animales reciben atención especializada hasta recuperar plenamente sus capacidades físicas.

La mayoría de los ingresos corresponden a pollos caídos accidentalmente de sus nidos como consecuencia de episodios de calor extremo, procesos de deshidratación o un estado deficiente de desarrollo.

Las veterinarias de AMUS, Clara Hornero y Ariana Fontes, destacan que el tratamiento comienza garantizando la hidratación de los animales y su correcta alimentación para favorecer una recuperación progresiva del peso corporal y de su estado general, permitiendo posteriormente su reintegración al medio natural.

Una vez completada la recuperación clínica, todos los ejemplares pasan un estricto periodo de cuarentena y son sometidos a numerosos controles veterinarios y sanitarios con el objetivo de asegurar que viajan completamente sanos y libres de cualquier patología.

No todos los animales recuperados forman parte de estos programas internacionales. La selección se realiza atendiendo a rigurosos criterios biológicos y sanitarios, escogiendo únicamente los individuos que presentan mejores condiciones físicas y mayor capacidad para integrarse con éxito en nuevas poblaciones reproductoras.

Dos meses de aclimatación antes de la liberación

Tras completar el viaje hasta Bulgaria, los buitres serán trasladados a un gran macizo montañoso especialmente acondicionado para el desarrollo del programa de reintroducción.

Allí permanecerán aproximadamente dos meses en instalaciones de aclimatación, donde podrán adaptarse progresivamente a las condiciones ambientales del territorio antes de recuperar completamente la libertad.

Durante este periodo, los especialistas instalarán en cada ejemplar emisores GPS de última generación que permitirán realizar un seguimiento científico permanente de sus desplazamientos, supervivencia y comportamiento durante los próximos años.

Esta información constituye una herramienta fundamental para evaluar el éxito del programa y mejorar futuras actuaciones de conservación.

Recuperar una especie desaparecida hace siglo y medio

El principal objetivo del proyecto es consolidar una población estable de buitre negro en Bulgaria, donde la especie desapareció hace aproximadamente 150 años, fundamentalmente como consecuencia del uso ilegal de venenos destinados al control de depredadores.

Los resultados obtenidos hasta la fecha muestran una evolución altamente positiva.

Durante los últimos años se han trasladado desde Extremadura alrededor de noventa buitres negros a territorio búlgaro, una aportación que ha permitido la formación de quince parejas reproductoras integradas por ejemplares procedentes de la comunidad autónoma.

Estos datos evidencian el éxito de una iniciativa que comienza a ofrecer resultados tangibles en la recuperación de una de las aves más emblemáticas del continente europeo.

Extremadura, principal bastión europeo del buitre negro

El éxito de estos programas internacionales encuentra su origen en la extraordinaria situación de conservación que presenta el buitre negro en Extremadura.

La región alberga actualmente alrededor de 900 parejas reproductoras, lo que representa aproximadamente el 50 % de toda la población española y cerca del 40 % de la población europea de esta especie.

Los principales núcleos reproductores se localizan en la Sierra de San Pedro y en el Parque Nacional de Monfragüe, espacios naturales considerados auténticos bastiones para la conservación del buitre negro a nivel continental.

Esta favorable situación responde, en gran medida, al mantenimiento de un modelo tradicional de gestión del territorio basado en la dehesa y la ganadería extensiva, sistemas que favorecen la conservación de los hábitats naturales y garantizan la disponibilidad de recursos alimenticios para las grandes aves carroñeras.

Una especie imprescindible para el equilibrio de los ecosistemas

Los buitres desempeñan un papel esencial dentro del funcionamiento de los ecosistemas.

Su función como especies necrófagas permite eliminar de manera rápida y natural los cadáveres de animales, evitando la propagación de enfermedades y reduciendo significativamente el impacto ambiental derivado de la gestión de restos ganaderos.

Su actividad contribuye además a disminuir los costes económicos asociados a la recogida e incineración de animales muertos, prestando un servicio ecosistémico de enorme valor para la sociedad.

Los expertos recuerdan que la desaparición de estas aves tendría importantes consecuencias sobre el equilibrio ecológico, ya que constituyen el último eslabón de la cadena natural encargada de reciclar la materia orgánica y mantener la salud de los ecosistemas.

Un transporte adaptado al bienestar animal

El traslado de los once ejemplares se desarrolla bajo estrictas condiciones de bienestar animal.

La empresa especializada Zootransfer es la encargada de realizar el transporte mediante un vehículo específicamente acondicionado para este tipo de operaciones, equipado para garantizar unas condiciones óptimas de temperatura, ventilación y seguridad durante todo el recorrido.

El responsable veterinario de la empresa, Roberto Melero, ha explicado que la nueva normativa europea sobre transporte animal obliga a incrementar el número de paradas obligatorias, circunstancia que prolongará el trayecto previsto inicialmente de unas 26 horas hasta aproximadamente tres días.

Todas estas medidas tienen como finalidad minimizar el estrés de los animales y garantizar que lleguen en las mejores condiciones posibles a su destino.

Compromiso permanente con la conservación europea

Con este nuevo traslado culmina una nueva fase del programa de reintroducción del buitre negro en Bulgaria, aunque AMUS, en colaboración con la Junta de Extremadura y las entidades europeas implicadas, prevé mantener su participación en futuros proyectos internacionales siempre que exista la necesidad de reforzar poblaciones de buitres en otros territorios del continente.

La iniciativa pone de manifiesto el compromiso de Extremadura con la conservación del patrimonio natural europeo y confirma el papel estratégico que desempeña la comunidad autónoma como principal reserva del buitre negro en Europa.

La experiencia acumulada durante más de una década demuestra que la cooperación internacional, el conocimiento científico, la recuperación especializada de fauna silvestre y la adecuada gestión del territorio constituyen herramientas esenciales para revertir la desaparición de especies amenazadas y garantizar la conservación de la biodiversidad para las generaciones futuras.