Las altas temperaturas dejan ya 153 fallecimientos en toda España este mes, tras rozar el millar de muertes atribuibles durante junio, según el sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III.

 

Las altas temperaturas continúan dejando un importante impacto sobre la salud de la población española. En los primeros días del mes de julio, nueve personas han fallecido en Extremadura por causas atribuibles al calor, dentro de un total de 153 muertes registradas en toda España, según los datos actualizados del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III.

Este balance llega después de que el pasado mes de junio concluyera con 937 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en el conjunto del país, de los que siete correspondieron a Extremadura, lo que evidencia el incremento de la mortalidad coincidiendo con los primeros episodios de calor intenso del verano.

Las cifras difundidas por el sistema MoMo ponen de manifiesto la repercusión que los episodios de temperaturas extremas tienen sobre la salud pública, especialmente entre las personas de edad avanzada, los pacientes con enfermedades crónicas y otros colectivos especialmente vulnerables a los efectos del calor.

No obstante, desde el Instituto de Salud Carlos III recuerdan que estos datos no corresponden exclusivamente a fallecimientos provocados por un golpe de calor, sino que incluyen todas aquellas muertes que pueden estar relacionadas con el agravamiento de patologías previas debido a las elevadas temperaturas. Entre las enfermedades más afectadas se encuentran las cardiovasculares, respiratorias y renales, cuya evolución puede verse seriamente comprometida durante los episodios de calor extremo.

El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria analiza diariamente las defunciones registradas en España y estima el exceso de mortalidad comparando el número de fallecimientos observados con los que serían esperables para cada territorio y periodo del año, teniendo en cuenta el comportamiento histórico de la mortalidad.

De esta forma, MoMo permite identificar situaciones de sobremortalidad asociadas a diferentes factores, entre ellos los fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor o los episodios de frío intenso. Se trata, por tanto, de una estimación estadística del impacto que estas circunstancias tienen sobre la mortalidad de la población y no de un registro clínico que determine la causa concreta de cada fallecimiento.

Los datos correspondientes al inicio de julio se conocen en un contexto marcado por temperaturas excepcionalmente elevadas en buena parte del país, con varios avisos meteorológicos activados por calor extremo y jornadas en las que los termómetros han superado ampliamente los valores habituales para estas fechas.

Ante esta situación, las autoridades sanitarias mantienen activas las recomendaciones de prevención dirigidas a minimizar los efectos del calor sobre la salud. Entre ellas figuran mantenerse correctamente hidratado, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, reducir la actividad física intensa al aire libre, buscar espacios frescos y prestar una especial atención a las personas mayores, los menores y quienes padecen enfermedades crónicas o viven solas.

El seguimiento diario que realiza el Sistema MoMo permite además evaluar la evolución del impacto sanitario de las altas temperaturas conforme avanza el verano y constituye una de las principales herramientas utilizadas por las autoridades para analizar la sobremortalidad asociada a fenómenos climáticos extremos y orientar las medidas de prevención y protección de la población.