Se asegura desde el sindicato que “no llegamos ni a 1.000 bomberos forestales”, una cifra inferior a los 1.200 anunciados inicialmente.

USO denuncia que la campaña de incendios forestales en Extremadura arranca con las mismas carencias de personal y medios que en 2025

El sindicato alerta de que el operativo INFOEX continúa sin los refuerzos comprometidos y advierte de un verano de alto riesgo por la falta de efectivos, la acumulación de combustible vegetal y las previsiones meteorológicas adversas

El sindicato USO ha denunciado que el dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales de Extremadura, integrado en el Plan INFOEX, ha iniciado la campaña de alto riesgo de incendios con las mismas deficiencias estructurales en personal, medios materiales y organización que ya se registraron durante el pasado año, una situación que, según la organización sindical, compromete seriamente la capacidad operativa del servicio en uno de los periodos más críticos para la comunidad autónoma.

Durante una comparecencia pública, el delegado de USO Bomberos Forestales en Cáceres, José Javier Calvo del Solar, manifestó su preocupación por la falta de avances reales en la mejora del operativo, pese a los anuncios realizados por la Administración autonómica en los últimos meses.

Según explicó, las promesas de refuerzo efectuadas por la Junta de Extremadura no se han traducido en una mejora efectiva de los recursos humanos ni de las condiciones de trabajo de los profesionales encargados de la prevención y extinción de incendios forestales.

“No hemos mejorado el Plan INFOEX”, afirmó el representante sindical, quien aseguró que la situación actual reproduce prácticamente los mismos problemas detectados durante la campaña de 2025.

Déficit de personal en pleno inicio de la campaña

Uno de los principales motivos de preocupación expresados por USO es la insuficiencia de efectivos disponibles para afrontar la temporada de máximo riesgo.

Calvo del Solar señaló que la plantilla real del operativo continúa situándose por debajo de las cifras inicialmente anunciadas por la Administración regional. Según los datos manejados por el sindicato, el dispositivo no alcanza actualmente los 1.000 bomberos forestales operativos, una cifra significativamente inferior a los aproximadamente 1.200 efectivos que se habían planteado como objetivo.

Para la organización sindical, esta diferencia supone una merma importante en la capacidad de respuesta ante emergencias forestales, especialmente en escenarios de simultaneidad de incendios o de episodios meteorológicos extremos.

USO advierte de que la falta de personal repercute directamente en la cobertura de turnos, en la disponibilidad de recursos sobre el terreno y en la rapidez de actuación ante los primeros avisos, un factor considerado fundamental para evitar que los incendios alcancen grandes dimensiones.

Incorporaciones con formación incompleta y carencias en equipos de protección

El sindicato también ha denunciado problemas relacionados con la incorporación de nuevo personal al operativo.

Según explicó el delegado sindical, algunos trabajadores recién incorporados continúan inmersos en procesos formativos y todavía no se encuentran plenamente operativos para participar en las labores de extinción con todas las garantías.

Además, USO ha puesto el foco en las deficiencias detectadas en la dotación de equipos de protección individual (EPI), señalando que algunos efectivos reciben únicamente un juego de protección y que, en determinados casos, las tallas suministradas no se ajustan adecuadamente a las necesidades de los trabajadores.

La organización considera que estas circunstancias afectan tanto a la seguridad laboral de los profesionales como a la eficacia del servicio, especialmente en intervenciones que exigen un elevado nivel de exigencia física y operativa.

Un escenario especialmente preocupante para el verano

La denuncia sindical se produce en un contexto que USO considera especialmente delicado desde el punto de vista medioambiental y de protección civil.

El sindicato alerta de la importante acumulación de combustible vegetal existente en amplias zonas del territorio extremeño, consecuencia del crecimiento de la vegetación durante los últimos meses. A ello se suman las previsiones meteorológicas para el verano, que apuntan a temperaturas elevadas, periodos prolongados de sequedad y episodios de riesgo extremo de incendios.

Desde la organización consideran que la combinación de estos factores incrementa notablemente la probabilidad de que se produzcan incendios de elevada intensidad y difícil control.

En este sentido, José Javier Calvo del Solar lanzó un mensaje de advertencia sobre la situación actual del operativo.

“El desastre está servido, solo nos falta la chispa”, manifestó, en referencia al elevado nivel de riesgo existente en el medio natural extremeño.

Paralización de la negociación y malestar laboral

Junto a las cuestiones operativas, USO denuncia la paralización de los espacios de negociación entre la Administración y la representación de los trabajadores.

Según explica el sindicato, la mesa técnica destinada a abordar las necesidades del colectivo y las mejoras del servicio permanece sin actividad desde hace más de un año, lo que impide avanzar en la resolución de numerosos problemas que afectan tanto a las condiciones laborales como a la organización del operativo.

La organización considera imprescindible recuperar este foro de diálogo para abordar cuestiones relacionadas con la planificación de recursos humanos, la formación, la estabilidad laboral, la prevención de riesgos y la mejora de los medios disponibles.

“La mesa técnica lleva parada demasiado tiempo y necesitamos sentarnos a hablar”, insistió el representante sindical.

Retrasos salariales que aumentan la tensión en el colectivo

USO también ha denunciado retrasos en el abono de determinados complementos retributivos vinculados a la disponibilidad de los trabajadores.

Según la organización, algunos pagos acumulan hasta seis meses de demora, una situación que genera malestar entre los profesionales y que se suma a las dificultades ya existentes en materia organizativa y operativa.

Para el sindicato, estos incumplimientos trasladan una imagen de falta de reconocimiento hacia un colectivo que desempeña una labor esencial para la protección del patrimonio natural, la seguridad de las poblaciones rurales y la defensa de los recursos ambientales de Extremadura.

Llamamiento a reforzar urgentemente el INFOEX

Ante este escenario, USO ha reclamado a la Junta de Extremadura la adopción inmediata de medidas que permitan reforzar el dispositivo INFOEX antes de que se produzcan situaciones de emergencia de gran magnitud.

Entre las principales demandas planteadas por el sindicato destacan el incremento real de las plantillas, la plena operatividad del personal incorporado, la dotación adecuada de equipos de protección individual, la reactivación de la mesa técnica de negociación y la regularización de los pagos pendientes.

La organización sindical insiste en que garantizar un operativo suficientemente dimensionado no solo constituye una cuestión laboral, sino también una necesidad estratégica para la protección de los montes extremeños, la conservación del medio ambiente y la seguridad de la ciudadanía.

USO advierte de que, si la Administración autonómica no atiende estas reivindicaciones y no cumple los compromisos adquiridos en materia de personal y condiciones laborales, el sindicato estudiará la puesta en marcha de nuevas medidas de presión sindical para exigir soluciones.

La organización concluye que Extremadura afronta una nueva campaña de incendios con un nivel de riesgo elevado y con un dispositivo que, a su juicio, continúa arrastrando importantes carencias estructurales que deben corregirse con urgencia para garantizar una respuesta eficaz ante posibles emergencias forestales.