El presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro, fue el encargado de pronunciar este viernes el pregón de apertura de Montijo Orgulloso 2026, un acto en el que reivindicó la libertad, la diversidad y la igualdad real como pilares fundamentales de una sociedad democrática.

Ante una abarrotada Plaza de España, Naharro destacó el valor del Orgullo como una celebración que trasciende el carácter festivo para convertirse en una defensa pública de los derechos y las libertades. «Si algo tiene el Orgullo es que convierte una plaza en una fiesta y una fiesta en una declaración de principios», afirmó al inicio de su intervención.

Durante su discurso, el presidente de la Cámara autonómica subrayó que, pese a los importantes avances logrados en las últimas décadas, todavía existen motivos para seguir reivindicando la igualdad efectiva de las personas LGTBI. «La igualdad legal es fundamental, pero la igualdad real todavía tiene trabajo pendiente», señaló, aludiendo a los desafíos que persisten en ámbitos como la educación, los medios de comunicación o la vida cotidiana.

Naharro recordó que España se ha convertido en uno de los países más avanzados del mundo en materia de derechos y libertades gracias al esfuerzo de generaciones de personas que lucharon contra la discriminación y la exclusión. «Nada de lo que hoy celebramos ocurrió por casualidad. Fue posible gracias a quienes dieron la cara cuando hacerlo era difícil y soportaron burlas, insultos y rechazo para que hoy podamos vivir en una sociedad más libre», expresó.

Uno de los momentos más destacados del pregón llegó al referirse al papel de los municipios y del mundo rural en la construcción de una sociedad más abierta e inclusiva. Nacido y criado en un pueblo, Naharro puso en valor la evolución experimentada por muchas localidades extremeñas en materia de convivencia y respeto a la diversidad.

«Esta noche demuestra cuánto hemos avanzado. La libertad ha echado raíces en el mundo rural», afirmó. 

El presidente de la Asamblea quiso dirigir además un mensaje específico a los jóvenes presentes en el acto, animándolos a no permitir que nadie limite sus aspiraciones personales por razón de su orientación sexual o identidad de género.

«Nada ni nadie marca vuestra trayectoria. Ni vuestra orientación sexual ni vuestra identidad de género va a determinar lo que podéis o no podéis hacer en vuestra vida», señaló. «No dejéis que nadie os diga hasta dónde podéis llegar. Vuestro futuro no pide permiso a nadie; solo tenéis que obedeceros a vosotros mismos».

En la recta final de su intervención, Naharro apeló a la necesidad de fortalecer la convivencia en un contexto social marcado por la polarización y los discursos que buscan señalar las diferencias. “La libertad de unos no amenaza la libertad de otros; la fortalece», manifestó, antes de invitar a los asistentes a celebrar la jornada con orgullo y sin miedo.

El pregón concluyó con una de las frases más aplaudidas de la noche: «No hay nada más valiente. No hay nada más revolucionario que ser uno mismo».

Con este acto, Montijo dio inicio a una nueva edición de su programación del Orgullo, consolidada como una cita de referencia en Extremadura para la defensa de la diversidad, la igualdad y los derechos de las personas LGTBI.