CEEES reclama al Gobierno mantener el IVA reducido de los carburantes para evitar una subida de hasta 28 céntimos por litro a partir de julio

La Confederación solicita certidumbre para familias y empresas y advierte del impacto que tendría la retirada de las bonificaciones en plena operación salida del verano

 La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha solicitado al Gobierno la prórroga de la reducción del IVA de los carburantes del 21 % al 10 % y del impuesto especial aplicable a los combustibles, con el objetivo de evitar una subida inmediata de los precios que podría situar el coste de la gasolina y el gasóleo cerca de los dos euros por litro.

La petición fue reiterada por el director de CEEES, Nacho Rabadán, durante la Asamblea Anual de la Asociación Regional de Empresarios de Estaciones de Servicio de Extremadura (ARESEX), celebrada este miércoles en Mérida, donde se analizaron los principales desafíos que afronta el sector en ámbitos como la transición energética, la movilidad, la fiscalidad y el cumplimiento normativo.

CEEES, organización que representa a unas 4.000 estaciones de servicio en toda España, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, ha trasladado formalmente esta demanda al Ministerio de Economía y también a los grupos parlamentarios que deberán pronunciarse sobre una eventual prórroga de la medida.

Riesgo de encarecimiento inmediato de los combustibles

Según explicó Rabadán antes del inicio del encuentro, la actual bonificación fiscal finaliza el próximo 30 de junio. De no renovarse, el precio de los carburantes podría aumentar en torno a 28 céntimos por litro de forma inmediata, coincidiendo además con el inicio de la operación salida de las vacaciones estivales.

Esta subida supondría un incremento medio de unos 15 euros por repostaje completo, afectando tanto a los consumidores como a la actividad económica vinculada a las estaciones de servicio.

Desde CEEES consideran que la finalización de la medida llega en un momento especialmente delicado, marcado por la incertidumbre internacional y la tensión en los mercados energéticos derivada de los conflictos en Oriente Medio y su repercusión sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.

Impacto sobre el consumo y la actividad de las estaciones

La organización empresarial advierte de que unos precios excesivamente elevados desincentivan el consumo de combustible y afectan directamente a la rentabilidad de las estaciones de servicio.

En este sentido, Rabadán recordó que las gasolineras han evolucionado durante las últimas décadas para ofrecer múltiples servicios complementarios, como tiendas, cafeterías o centros de lavado, cuya actividad depende en gran medida del flujo de clientes que acuden a repostar.

Asimismo, señaló que el consumo de combustibles de automoción registró en abril una caída superior al 1 %, pese a las rebajas fiscales vigentes, debido a que los precios continúan siendo elevados en comparación con los registrados antes del inicio de la guerra en Ucrania.

Por ello, insistió en la necesidad de que el Ejecutivo adopte una decisión con rapidez, teniendo en cuenta la proximidad de la fecha límite y el reducido número de Consejos de Ministros previstos antes del 1 de julio.

La transición hacia la movilidad eléctrica, un proceso gradual

Durante la jornada también se abordó la implantación de infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos.

Rabadán destacó que el sector se encuentra en una transformación permanente para adaptarse a las necesidades de los usuarios, aunque recordó que los vehículos eléctricos puros representan actualmente apenas el 0,45 % de los clientes que utilizan las estaciones de servicio.

A su juicio, este nivel de demanda no justifica todavía las importantes inversiones necesarias para desplegar una red amplia de recarga rápida, cuya rentabilidad resulta actualmente complicada para muchas empresas del sector.

Como ejemplo de adaptación a las demandas del mercado, recordó que las estaciones incorporaron en su momento nuevos combustibles y servicios, como la gasolina de 98 octanos, las tiendas o los centros de lavado, siempre impulsados por una demanda suficiente que garantizara la viabilidad de la inversión.

ARESEX defiende precios competitivos para garantizar la rentabilidad

Por su parte, el presidente de ARESEX, Fernando Mena, subrayó que el sector necesita mantener precios competitivos para preservar sus márgenes de negocio y continuar prestando servicio en todo el territorio.

Mena puso como ejemplo la rápida implantación de la gasolina de 98 octanos, una adaptación realizada sin necesidad de ayudas públicas debido a la existencia de una demanda consolidada, situación que considera diferente a la que presenta actualmente el vehículo eléctrico.

Además, destacó los avances registrados en Extremadura en materia de transporte, medio ambiente e infraestructuras, así como la colaboración y comunicación fluida existente entre el sector y la Administración autonómica.

La Junta destaca el papel estratégico de las gasolineras en el medio rural

Durante la clausura del encuentro, el secretario general de Desarrollo del Territorio de la Junta de Extremadura, Víctor del Moral, puso en valor la función que desempeñan las estaciones de servicio en numerosos municipios de la región.

Según señaló, estos establecimientos se han convertido en muchos casos en auténticos centros de servicios para la población rural, ofreciendo no solo combustible, sino también productos básicos como pan, prensa o alimentación, especialmente durante fines de semana y festivos cuando otros comercios permanecen cerrados.

Del Moral destacó además el apoyo técnico que la Junta presta al sector para facilitar el cumplimiento de las normativas estatales, entre ellas las relacionadas con la instalación obligatoria de puntos de recarga eléctrica en determinadas estaciones de servicio.

En este sentido, reconoció la preocupación existente entre los pequeños operadores ante la posibilidad de que estas exigencias se extiendan progresivamente a instalaciones de menor tamaño, una cuestión sobre la que la Administración regional trabaja para estudiar posibles medidas de apoyo o excepciones que faciliten su adaptación.

Un sector que reclama estabilidad

La Asamblea de ARESEX sirvió para trasladar una reivindicación compartida por buena parte del sector: la necesidad de contar con estabilidad regulatoria y fiscal que permita afrontar con garantías los retos derivados de la transición energética, la evolución de la movilidad y la actual incertidumbre económica internacional.

Desde CEEES insisten en que mantener las actuales bonificaciones fiscales contribuiría a contener los precios de los carburantes, proteger el poder adquisitivo de las familias y preservar la actividad de miles de pequeñas y medianas empresas repartidas por todo el territorio nacional.