La ronda extremeña, consolidada como uno de los grandes escaparates del ciclismo élite y sub-23 nacional, recorrerá más de 485 kilómetros a través de 37 localidades antes de coronar al vencedor en Baños de Montemayor tras la decisiva ascensión al Puerto de El Robledo.

Azuaga se convierte este viernes en el epicentro del ciclismo nacional con el inicio de la XXXI Vuelta Ciclista a Extremadura élite y sub-23, una edición que reúne a algunos de los mejores corredores del panorama amateur internacional y que vuelve a confirmar el extraordinario momento que atraviesa una competición convertida en plataforma hacia el profesionalismo.

Durante tres jornadas, la carrera recorrerá el sur, centro y norte de Extremadura a lo largo de más de 485 kilómetros, atravesando 37 municipios y ofreciendo un recorrido diseñado para premiar al corredor más completo. La participación de ciclistas procedentes de catorce países vuelve a reforzar el carácter internacional de una prueba que, año tras año, atrae a las mejores estructuras del ciclismo élite y sub-23. En total competirán quince equipos, catorce españoles y una formación francesa, configurando un pelotón de enorme nivel competitivo.

La Vuelta a Extremadura se ha consolidado como uno de los principales trampolines hacia el ciclismo profesional. Numerosos corredores que brillaron en anteriores ediciones compiten actualmente en equipos de las principales categorías internacionales, circunstancia que ha elevado el prestigio deportivo de una carrera que vuelve a situar a Extremadura en el escaparate del ciclismo nacional e internacional.

Iker Pérez, principal referencia extremeña

Entre los nombres propios de esta edición sobresale el del cacereño Iker Pérez, del equipo Caja Rural-Alea. El corredor de Navaconcejo afronta su cuarta participación en la ronda extremeña después de protagonizar una brillante actuación en la reciente Copa de España celebrada en Vigo, donde confirmó el excelente momento de forma con el que llega a la cita regional.

Su experiencia en la carrera y su progresión deportiva lo sitúan entre los candidatos a luchar por los primeros puestos de la clasificación general. La afición extremeña deposita buena parte de sus esperanzas en un corredor que aspira a convertirse en el tercer ciclista de la región capaz de conquistar la Vuelta a Extremadura, un logro que únicamente han conseguido hasta la fecha Ernesto Manchón, vencedor en 1997, y el placentino Pedro Romero, ganador en 2006.

Primera etapa: calor, desgaste y primeras diferencias

La competición comenzará este viernes con la etapa entre Azuaga y Burguillos del Cerro, sobre un recorrido de 147 kilómetros que, pese a no presentar las grandes dificultades montañosas del fin de semana, puede resultar decisivo para muchos aspirantes.

El pelotón se adentrará en las estribaciones de Sierra Morena, donde deberán superar el Puerto de Llerena, de tercera categoría, y el Alto de Río Viar, de segunda categoría, primeras dificultades puntuables para el Gran Premio de la Montaña.

Sin embargo, uno de los grandes enemigos de los corredores será el intenso calor previsto para el sur de Extremadura. Las elevadas temperaturas pueden provocar un importante desgaste físico y favorecer la aparición de abanicos, cortes o desfallecimientos que condicionen el desarrollo de la clasificación general desde la primera jornada.

La llegada a Burguillos del Cerro estará acompañada por una propuesta cultural dentro del programa «La Cultura está de Vuelta», con la actuación de la cantaora extremeña Celia Romero, una iniciativa que busca integrar deporte, patrimonio y cultura en cada final de etapa.

Segunda etapa: la más larga y una auténtica prueba de resistencia

La segunda jornada, prevista para el sábado, partirá desde la finca El Toril, en El Carrascalejo, para finalizar en Santiago del Campo tras un recorrido de 178 kilómetros, convirtiéndose en la etapa más larga de esta edición y una de las de mayor kilometraje en la historia reciente de la prueba.

Será una etapa especialmente exigente por acumulación de esfuerzo. Los corredores deberán superar los altos de Montánchez y Monroy, ambos de tercera categoría, en un trazado permanentemente quebrado que apenas concede momentos de recuperación.

Los directores deportivos coinciden en señalar esta jornada como una de las más complicadas desde el punto de vista táctico. La distancia, superior a las cuatro horas y media de competición, puede provocar importantes diferencias antes incluso de afrontar la decisiva etapa de montaña.

El ambiente festivo volverá a acompañar la llegada con el concierto del grupo Black Suited Ladies.

El domingo llega el gran examen: El Robledo decidirá la Vuelta

La clasificación general quedará definitivamente resuelta el domingo en la etapa reina entre Casares de las Hurdes y Baños de Montemayor, un recorrido de 154 kilómetros concentrado en el norte de la región que reúne algunas de las ascensiones más exigentes del calendario amateur español.

Antes del desenlace final, los ciclistas deberán superar los altos de Casas del Monte y Gargantilla, además del Puerto de Lagunilla, de primera categoría, antes de afrontar el gran desafío de esta edición.

El Puerto de El Robledo, conocido como el coloso hurdano, volverá a convertirse en el gran juez de la carrera. Sus más de veinte kilómetros de ascensión culminan a 1.126 metros de altitud y presentan un tramo final de enorme dureza, con los últimos cinco kilómetros y medio al 6,6 % de pendiente media y rampas que alcanzan el 12 %.

No es una subida desconocida para el gran ciclismo. El Robledo ya formó parte del recorrido de la Vuelta a España en 2020 y desde entonces se ha consolidado como uno de los puertos más espectaculares de Extremadura. Todo apunta a que será el escenario donde los principales favoritos se disputen el maillot amarillo de vencedor.

La llegada a Baños de Montemayor pondrá el broche final a la carrera con la actuación de la cantante extremeña Tamara Agudo.

Mucho más que una carrera

La Vuelta Ciclista a Extremadura vuelve a demostrar que es mucho más que una competición deportiva. La prueba constituye una importante herramienta de promoción turística y económica para la comunidad autónoma, mostrando durante tres días algunos de los principales paisajes, espacios naturales y localidades de Extremadura.

El recorrido atraviesa comarcas tan diversas como Campiña Sur, Sierra Morena, Tierra de Montánchez, el entorno del Tajo, Las Hurdes, el Valle del Ambroz o el Sistema Central, convirtiendo cada retransmisión en un escaparate privilegiado del patrimonio natural y cultural extremeño.