La portavoz del PSOE en la Asamblea, Isabel Gil Rosiña, ha considerado que la presidenta de la Junta, María Guardiola, «ha elegido abrazar los postulados de la extrema derecha» y de la «radicalidad» al no aceptar la propuesta del líder socialista en la región, Álvaro Sánchez Cotrina, de «sacar a la extrema derecha de la gobernanza» y ofrecer el apoyo a cambio para aprobar los Presupuestos de la comunidad (PGEx) para 2026, previa aceptación también de una serie de acuerdos.

EP – Tras subrayar que con dicha propuesta los socialistas pretenden «ser útiles, no a Guardiola, sino a la gente», y evitar la «destrucción» de la Extremadura construida en las últimas cuatro décadas «desde la política» y con la «participación de la ciudadanía», Gil Rosiña ha recriminado que Guardiola ha tomado la «elección clara» de ser «rehén» de la extrema derecha.

«Ayer no sólo se rechazaron dos enmiendas a la totalidad (a los PGEx), ayer María Guardiola rechazó la oportunidad de tener una salida digna para no tirar por tierra la Extremadura que hemos conocido a lo largo de las últimas cuatro décadas, y ha elegido abrazar los postulados de la extrema derecha, de la radicalidad, de quienes han venido a las instituciones para sembrar odio, dividir a la ciudadanía y clasificar a buenos y malos ciudadanos», ha expresado la portavoz socialista en rueda de prensa este miércoles en la Asamblea, en Mérida, para valorar las comparecencias de altos cargos de la Junta para desgranar los PGEx 2026.

Al respecto, y frente al «horror» que plantea a su juicio el acuerdo PP-Vox en Extremadura, Gil Rosiña ha subrayado que los socialistas han planteado a Guardiola «una salida razonable, política, inteligente y razonada» pero a la que la presidenta de la Junta «ha dicho que no», lo que a su juicio lleva a la conclusión de que el PP que se conocía «hasta ahora» en la región «ya no existe» porque «ha decidido abrazarse a los postulados de la extrema derecha y hacerlo suyo».

En esta línea, ha remarcado que sobre la base de esos principios es como se han escrito los Presupuestos de la comunidad para 2026 elaborados por la Junta de Extremadura, y que «desde luego van a tener unas consecuencias gravísimas para los ciudadanos», motivo por el cual el PSOE insiste en su rechazo «en términos generales» a las cuentas.

Esto porque, a su juicio, técnicamente las cuentas «tienen muchas trampas», como «recurrir al endeudamiento por valor de más de 600 millones no autorizados por el ministerio», o «reconocer» la inejecución de 777 millones de euros.

Además, «políticamente e ideológicamente» el PSOE está «en contra» de un presupuesto que «acaba con una Extremadura que es la que fuimos capaces de construir no sólo desde la política, sino también con el conjunto de la participación de la ciudadanía a lo largo de las últimas cuatro décadas», ha expresado.

Según ha dicho, el mejor ejemplo de «destrucción de esa Extremadura» es «cerrar» dentro del acuerdo PP-Vox la Agencia Extremeña de Cooperación, o «reducir a la mínima expresión» la concertación social, que «tan buenos resultados» políticos y de desarrollo y de progreso ha dado en las distintas legislaturas de la democracia extremeña en cuatro décadas.

Con ello, ha considerado que en el PP «son rehenes de la extrema derecha en estos momentos en el Gobierno de la Junta de Extremadura, es el camino que han elegido, traicionando la identidad del pueblo extremeño, haciendo suyos unos postulados de odio, de división, de diferencia, de marginación, de xenofobia, de racismo, aunque luego la presidenta se ponga a los pendientes LGTBI». «No es así de banal la política, la política es seria», ha incidido.

EL PSOE MANTIENE SU OFERTA DE «UTILIDAD»

De otro lado, preguntada sobre por qué el PSOE ha realizado ahora el ofrecimiento a Guardiola de apoyar los PGEx si saca a Vox del gobierno, cuando ya existe un pacto PP-Vox, y no antes de que se propiciase el ejecutivo actual, Gil Rosiña ha incidido en que su partido se encuentra «en un nuevo tiempo» y trazando el camino por el que quiere «transitar» en ese «nuevo tiempo», que «está respaldado por la inmensa mayoría de una organización que tuvo la oportunidad de votar y elegir cómo quiere que el PSOE empiece a caminar en esta nueva andadura»; y ha subrayado que su partido es «el mismo» que ya antes «negoció» los presupuestos con Guardiola en dos ocasiones, ha dicho.

Así, ha incidido en que fue Guardiola la que convocó «la trampa» de unas elecciones «innecesarias» en la comunidad, porque «el PSOE de antes y el de ahora es el mismo que negoció los presupuestos con la presidenta de la Junta» pero «fue ella quien se prestó voluntaria ante la sede nacional de su partido y dijo ‘yo convierto a Extremadura en el conejillo de Indias del Partido Popular a nivel nacional, y se gastó siete millones de euros y nos trajo hasta aquí para obtener ella un diputado más». «Para ese viaje no hacían falta estas alforjas», ha espetado.

Ha incidido, así, en que el PSOE actual «es el mismo PSOE que acordó los presupuestos con María Guardiola por dos veces». En concreto, ha recordado que en 2024 se «acordaron» los PGEx pero «el día antes de debatirlo en la Cámara dijeron que no podían aceptar las enmiendas parciales, que no presentara enmiendas parciales un grupo parlamentario» y la Junta retiró las cuentas.

«Eso fue el primer año en el que nos necesitaron (al PSOE), porque rompieron el acuerdo de gobierno con la extrema derecha que duró solo nueve meses», ha apuntado.

En la misma línea, ha añadido que en el «segundo intento» fue el PSOE el que se ofreció a Guardiola para ser «útil» y volvieron, incide, a «negociar» con la Junta, «hasta que sonó el teléfono con la llamada de Génova y el día antes de venir a la Cámara, retiran el presupuesto».

«Entonces, la misma utilidad que mostró el PSOE en la anterior legislatura, antes de convocar las elecciones, es la que mostramos ayer en el pleno de la Cámara, en palabras del secretario general de los socialistas», ha remarcado Isabel Gil Rosiña.