Sánchez Juliá asegura que los extremeños están “abochornados” por una causa que ha situado a la Diputación de Badajoz en el foco nacional y denuncia que el PSOE continúa sin asumir ninguna responsabilidad.

El Partido Popular de Extremadura ha denunciado que el desarrollo del juicio relacionado con la contratación de David Sánchez en la Diputación de Badajoz ha dejado al descubierto una forma de entender las instituciones públicas basada en el privilegio, el amiguismo y la ausencia de ejemplaridad política, una situación que considera intolerable para una comunidad que reclama transparencia, igualdad de oportunidades y respeto por los recursos públicos.

El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Extremadura, José Ángel Sánchez Juliá, ha asegurado que los extremeños sienten una profunda indignación ante una causa judicial que ha vuelto a situar a la región en los titulares nacionales por motivos que nada tienen que ver con el crecimiento económico, la creación de empleo o el bienestar de los ciudadanos.

“Extremadura no merece ser noticia por los escándalos que rodean al entorno del presidente del Gobierno. Los extremeños están cansados de ver cómo el nombre de nuestra tierra aparece asociado una y otra vez a polémicas que deterioran la confianza en las instituciones y dañan nuestra imagen dentro y fuera de la región”, ha afirmado.

Para el Partido Popular, las sesiones celebradas durante el procedimiento han reforzado la percepción de que existió una forma de actuar incompatible con los principios de mérito, capacidad e igualdad que deben regir el acceso al empleo público. Por ello, la formación considera que el reproche político y moral es absoluto y que el PSOE no puede seguir escondiéndose detrás de argumentos defensivos mientras crece la preocupación ciudadana.

Los populares lamentan que, una vez más, los dirigentes socialistas hayan optado por el silencio, la negación y la falta de explicaciones ante unos hechos que han generado una enorme repercusión pública. A juicio del PP, resulta especialmente grave que el Partido Socialista continúe actuando como si nada ocurriera mientras la Diputación de Badajoz permanece en el centro de una de las causas judiciales con mayor impacto político de los últimos años en Extremadura.

Sánchez Juliá ha señalado que este caso representa mucho más que un procedimiento judicial concreto. En su opinión, simboliza una manera de ejercer el poder en la que las instituciones dejan de estar al servicio de todos para convertirse en herramientas al servicio de unos pocos. Una forma de gobernar que, según el portavoz popular, explica buena parte del creciente desencanto ciudadano hacia la política.

El Partido Popular considera que el caso David Sánchez se suma a una larga cadena de controversias que afectan al entorno político del presidente del Gobierno y que están provocando un deterioro progresivo de la credibilidad institucional. “España no puede continuar instalada en una sucesión permanente de escándalos, investigaciones y explicaciones insuficientes. Los ciudadanos merecen un Gobierno centrado en resolver sus problemas y no en sobrevivir a las polémicas que le rodean”, ha señalado.

Asimismo, los populares recuerdan que varias acusaciones populares han solicitado penas de prisión para los principales investigados en esta causa, una circunstancia que refleja la trascendencia de los hechos que están siendo analizados por la Justicia y que, en cualquier democracia avanzada, debería haber provocado ya una profunda asunción de responsabilidades políticas.

Desde el PP se insiste en que el respeto a la independencia judicial es absoluto y que serán los tribunales quienes determinen las consecuencias jurídicas correspondientes. Sin embargo, subrayan que la responsabilidad política no puede quedar suspendida mientras avanzan los procedimientos judiciales y que los ciudadanos tienen derecho a exigir explicaciones a quienes gestionan las instituciones públicas.

Por todo ello, el Partido Popular considera que el Gobierno de Pedro Sánchez atraviesa una situación de agotamiento político sin precedentes y defiende que la única salida razonable pasa por devolver la palabra a los españoles mediante la convocatoria de elecciones. “La regeneración democrática, la transparencia y la ejemplaridad institucional no pueden seguir esperando. España necesita abrir una nueva etapa política basada en la confianza, la responsabilidad y el respeto a los ciudadanos”, concluye Sánchez Juliá.