La organización ecologista reconoce también a Abel Bautista y al Ayuntamiento de Zafra en sus galardones críticos, mientras premia diversas iniciativas sociales, educativas y humanitarias.

Ecologistas en Acción de Extremadura ha dado a conocer los destinatarios de los Premios Atila 2026, unos reconocimientos que la organización concede anualmente con el objetivo de señalar aquellas actuaciones que considera perjudiciales para el medio ambiente, así como destacar iniciativas y proyectos que contribuyen a la sostenibilidad, la educación ambiental y la justicia social.

En esta edición, el Premio Atila 2026 ha sido concedido a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola. Según ha explicado la organización ecologista, la distinción responde a las políticas impulsadas por el Ejecutivo autonómico en materias relacionadas con la gestión de los recursos naturales, el desarrollo de infraestructuras y la política energética.

Ecologistas en Acción considera que determinadas iniciativas promovidas por la Junta, entre ellas la expansión de nuevos regadíos y la implantación de centros de datos en la región, podrían generar una presión significativa sobre los recursos hídricos disponibles. Asimismo, la organización ha mostrado su desacuerdo con la posición favorable al mantenimiento de la central nuclear de Almaraz, al entender que esta apuesta prolonga un modelo energético que considera incompatible con sus planteamientos ambientales.

Por otra parte, el Premio Caballo de Atila 2026 ha recaído en el vicepresidente primero de la Junta de Extremadura, Abel Bautista. La organización fundamenta esta decisión en su valoración de la gestión desarrollada en materia de prevención y lucha contra los incendios forestales.

En este sentido, Ecologistas en Acción sostiene que determinadas decisiones adoptadas durante la presente campaña de incendios no fueron las más adecuadas para hacer frente a las condiciones de riesgo existentes. Entre otros aspectos, menciona la no declaración del nivel medio de peligro en determinados momentos y la ausencia de un adelanto del periodo de peligro alto de incendios, medidas que, según el colectivo, podrían haber contribuido a minimizar el impacto de algunos de los incendios registrados recientemente en la comunidad autónoma.

El listado de reconocimientos críticos se completa con el Premio Motosierra de Atila 2026, concedido al Ayuntamiento de Zafra. La organización ecologista argumenta que esta distinción responde a su desacuerdo con determinadas actuaciones relacionadas con la conservación y gestión del arbolado urbano, especialmente en lo referente a ejemplares de especial valor paisajístico, ambiental o histórico.

Reconocimiento a proyectos ambientales y sociales

Junto a los galardones de carácter crítico, Ecologistas en Acción ha reconocido diversas iniciativas que considera ejemplos de compromiso con la sostenibilidad y la cohesión social.

El Premio Como Agua de Mayo 2026 ha sido concedido de forma compartida al Grupo Pueblo Limpio, de Torrejoncillo, y a la Asociación Educatierra, de Carcaboso.

La organización destaca la trayectoria del Grupo Pueblo Limpio en el desarrollo de actividades de sensibilización y participación ciudadana vinculadas a la protección del entorno rural. Por su parte, la Asociación Educatierra ha sido reconocida por sus programas de formación orientados a jóvenes y personas migrantes en ámbitos relacionados con la agricultura y la ganadería sostenibles.

Asimismo, el Premio Ecofeminista Baubo 2026 ha sido otorgado a Sonrisas en Acción por los proyectos que desarrolla en apoyo a mujeres que viven en contextos afectados por conflictos armados.

Por otro lado, el Premio Lucha Social Francisco Pakillo 2026 ha recaído en la Global Sumud Flotilla, iniciativa reconocida por su labor humanitaria y por las acciones que impulsa en favor de la paz, la solidaridad internacional y el apoyo a la población palestina.

Compromiso con la protección ambiental

Ecologistas en Acción señala que estos premios constituyen una herramienta de sensibilización y reflexión pública sobre cuestiones relacionadas con la protección del medio ambiente, la gestión sostenible de los recursos naturales y la defensa de los derechos sociales.

A través de estos reconocimientos, la organización pretende visibilizar tanto aquellas actuaciones que considera lesivas para el patrimonio natural como los proyectos e iniciativas que contribuyen a construir modelos de desarrollo más sostenibles y respetuosos con el entorno.

Los Premios Atila se han consolidado a lo largo de los años como una de las iniciativas más representativas de Ecologistas en Acción para trasladar a la opinión pública su valoración sobre las políticas ambientales y las acciones ciudadanas desarrolladas en Extremadura.