Redacción y Agencias  – La investigación sobre la desaparición y presunto asesinato de Francisca Cadenas continúa revelando nuevos detalles sobre el complejo operativo desarrollado por la Guardia Civil para tratar de esclarecer uno de los casos que más impacto ha generado en Extremadura en los últimos años.

Según ha trascendido, la Unidad Central Operativa (UCO) llegó a infiltrar a dos agentes en la localidad de Hornachos durante cerca de dos años, en una operación discreta y sostenida en el tiempo que tenía como principal objetivo recabar información, seguir movimientos y acercarse al entorno de los principales investigados sin levantar sospechas.

La estrategia desplegada por los investigadores incluyó incluso el alquiler de una finca en el municipio, desde donde los agentes pudieron integrarse en el día a día de la zona y desarrollar labores de vigilancia e inteligencia sobre el terreno.

Uno de los aspectos más llamativos de la operación fue la supuesta contratación de uno de los hermanos investigados como tractorista. Esta maniobra habría permitido a los agentes establecer una relación de confianza y acceder a información clave dentro del entorno investigado, en una investigación marcada desde el principio por el hermetismo y la falta de pruebas concluyentes.

Una operación silenciosa y prolongada

La infiltración habría sido diseñada minuciosamente por la UCO, una de las unidades más especializadas de la Guardia Civil en la resolución de delitos complejos. Durante ese tiempo, los agentes mantuvieron perfiles completamente integrados en la vida cotidiana del municipio, evitando cualquier actuación que pudiera comprometer la operación.

Fuentes cercanas a la investigación apuntan a que la colaboración con una empresa de la región fue fundamental para dar cobertura laboral y logística al operativo, facilitando así la presencia continuada de los agentes en el entorno rural donde se centraban buena parte de las pesquisas.

El caso de Francisca Cadenas, desaparecida en mayo de 2017 en Hornachos, ha mantenido durante años una enorme repercusión mediática y social, especialmente en la localidad, donde la incertidumbre y las incógnitas alrededor de lo ocurrido siguen muy presentes.

El caso que marcó a Hornachos

La desaparición de Francisca Cadenas conmocionó desde el primer momento a Hornachos y a toda Extremadura. La mujer desapareció sin dejar rastro tras salir de su domicilio y, desde entonces, la investigación ha atravesado distintas fases, con registros, seguimientos, análisis telefónicos y numerosas líneas abiertas.

En los últimos meses, el caso experimentó un importante avance con las detenciones y actuaciones desarrolladas por la Guardia Civil, que apuntan a la posibilidad de que la desaparición estuviera relacionada con un crimen violento.

La investigación continúa bajo secreto en varios de sus aspectos y no se descartan nuevas actuaciones mientras los agentes tratan de reconstruir lo ocurrido y localizar pruebas definitivas que permitan cerrar el caso.

Mientras tanto, Hornachos sigue pendiente de una investigación que ha marcado profundamente al municipio y que, casi una década después, continúa generando enorme expectación social y mediática.