La comunidad alcanza casi el 85% de agua embalsada, más de 3.300 hectómetros cúbicos por encima de su media reciente, con el Guadiana en niveles excepcionales y el Tajo manteniéndose alto pese a no repetir los registros extraordinarios de 2025
Extremadura encara el inicio del verano con una situación hídrica especialmente favorable tras una primavera marcada por una sucesión continuada de borrascas y episodios de lluvias persistentes que han transformado el mapa de los embalses de la región. La comunidad autónoma almacena actualmente 12.273 hectómetros cúbicos de agua, lo que sitúa la reserva hidráulica al 84,97% de su capacidad total, fijada en 14.444 hectómetros cúbicos.
La cifra supone uno de los mejores registros de la última década para estas fechas y consolida un escenario de amplia disponibilidad de recursos hídricos antes de la llegada de los meses de mayor demanda agrícola, consumo y evaporación.
El comportamiento meteorológico de los primeros meses del año ha sido determinante para alcanzar este escenario. El paso consecutivo de varias borrascas atlánticas dejó en Extremadura un volumen de precipitaciones muy superior al habitual. Kristin abrió el año con fuertes rachas de viento y abundantes lluvias en buena parte del territorio. Poco después, Joseph encadenó varios días de precipitaciones persistentes y dio continuidad a una dinámica húmeda que se consolidó durante el invierno y buena parte de la primavera.
A esta secuencia se sumaron posteriormente Ingrid, Leonardo, Marta y Oriana, con episodios especialmente intensos en distintas cuencas extremeñas y acumulados de lluvia muy destacados tanto en el norte como en el sur de la comunidad. El resultado de esta situación meteorológica excepcional ha sido una recuperación muy notable del sistema de embalses regional, especialmente en la cuenca del Guadiana.
La reserva actual no solo mejora los datos del año pasado, sino que amplía de forma considerable la distancia respecto a la media reciente. En la misma semana de 2025, Extremadura almacenaba 11.771 hectómetros cúbicos y se encontraba al 81,49% de su capacidad. La media de la última década para estas fechas se sitúa, sin embargo, en apenas 8.938 hectómetros cúbicos, equivalentes al 61,88%.
Esto significa que la comunidad dispone actualmente de 3.335 hectómetros cúbicos más que el promedio de los últimos diez años, una diferencia superior a los 23 puntos porcentuales. Además, los embalses extremeños han seguido aumentando sus reservas durante la última semana, con una ganancia adicional de 25 hectómetros cúbicos, incluso a las puertas del verano.
El Guadiana sostiene la recuperación regional
El gran motor de esta situación hídrica es la cuenca del Guadiana, especialmente en la provincia de Badajoz, donde se concentra buena parte de la capacidad de almacenamiento de agua de Extremadura.
Los embalses pacenses acumulan actualmente 6.582 hectómetros cúbicos, el 85,57% de su capacidad total. El contraste con los registros habituales resulta especialmente significativo. Hace un año almacenaban 5.410 hectómetros cúbicos y se encontraban al 70,33%, mientras que la media de la última década para estas mismas fechas apenas alcanza los 3.824 hectómetros cúbicos, equivalentes al 49,72%.
La cuenca del Guadiana llega así al inicio del verano con 1.172 hectómetros cúbicos más que en 2025 y con un excedente de 2.758 hectómetros cúbicos respecto a su comportamiento medio reciente. Esa diferencia explica gran parte del excelente dato regional y sitúa al sistema hídrico del sur extremeño en una posición especialmente holgada antes de los meses más secos del año.
La Serena marca el año hidrológico
Dentro de esta recuperación general, el papel del embalse de La Serena resulta determinante. El mayor pantano de España se ha convertido en el gran símbolo del actual año hidrológico y en la infraestructura que mejor refleja el cambio de escenario vivido en Extremadura.
El embalse almacena actualmente 2.983 hectómetros cúbicos y alcanza el 92,67% de su capacidad. La comparación con los registros recientes evidencia la magnitud del cambio. En la misma semana de 2025, La Serena contenía 2.081 hectómetros cúbicos y se encontraba al 64,65%, mientras que la media de los últimos diez años apenas alcanza los 1.273 hectómetros cúbicos, equivalentes al 39,56%.
En términos absolutos, La Serena dispone hoy de 902 hectómetros cúbicos más que hace un año y de 1.710 más que su promedio de la última década. La evolución del embalse resume buena parte de la recuperación experimentada por el Guadiana y empuja al alza el conjunto de la reserva regional.
La imagen del gran embalse prácticamente lleno a las puertas del verano representa uno de los escenarios hídricos más sólidos registrados en Extremadura durante los últimos años y refuerza las perspectivas de estabilidad para el abastecimiento, el regadío y los usos agrícolas en los próximos meses.
El Tajo mantiene niveles altos aunque sin repetir 2025
La situación en la cuenca del Tajo ofrece una lectura diferente. Los embalses de la provincia de Cáceres también presentan un nivel elevado de almacenamiento, aunque sin alcanzar los registros extraordinarios que se dieron el año pasado tras las intensas lluvias de primavera.
Actualmente, el sistema cacereño acumula 5.691 hectómetros cúbicos y se sitúa al 84,29% de su capacidad total. La cifra continúa claramente por encima de la media de la última década, establecida en 5.113 hectómetros cúbicos y el 75,73%, pero queda por debajo de la misma semana de 2025, cuando la reserva ascendía hasta los 6.361 hectómetros cúbicos y alcanzaba el 94,21%.
La diferencia se explica principalmente por el comportamiento excepcional de la primavera del año pasado, cuando las precipitaciones de mayo elevaron de manera extraordinaria los niveles de almacenamiento en el norte de Extremadura. Aun así, el Tajo llega al verano con una situación estable y con 578 hectómetros cúbicos más que su promedio reciente.
El embalse de Alcántara refleja con claridad ese contraste. Actualmente almacena 2.755 hectómetros cúbicos, el 87,18% de su capacidad. Aunque mejora claramente la media de la última década, situada en 2.457 hectómetros cúbicos y el 77,77%, todavía se mantiene por debajo de los niveles registrados hace un año, cuando rozaba el lleno con 3.077 hectómetros cúbicos y un 97,37%.
Un escenario favorable antes del verano
El conjunto del sistema hidráulico extremeño deja así una fotografía especialmente positiva antes de la llegada del calor intenso. Extremadura roza el 85% de agua embalsada, mejora los registros del año pasado y se distancia ampliamente de la media de la última década gracias, sobre todo, al comportamiento extraordinario del Guadiana y al impulso decisivo de La Serena.
La evolución de las reservas permite afrontar el verano con un escenario de mayor tranquilidad para el abastecimiento urbano, el regadío y la actividad agraria, en un contexto en el que las elevadas temperaturas y la demanda de agua suelen provocar un descenso progresivo de los niveles embalsados durante los próximos meses.
En el conjunto de España, la reserva hídrica nacional se sitúa actualmente en el 84,2% de su capacidad total, con 47.178 hectómetros cúbicos almacenados, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Dentro de las grandes cuencas hidrográficas, el Guadiana alcanza el 85,6% y el Tajo el 79,4%, aunque esos porcentajes corresponden al conjunto de ambas demarcaciones hidrográficas y no únicamente al territorio extremeño.



