Los hermanos y familiares de los acusados por el crimen de Francisca Cadenas declaran ante el juez mientras avanza la reconstrucción del caso
La investigación judicial por el asesinato de Francisca Cadenas continúa avanzando con nuevas declaraciones celebradas este viernes en el Juzgado de Villafranca de los Barros, dentro de una instrucción que sigue abierta nueve años después de la desaparición de la vecina de Hornachos.
Durante la jornada comparecerán familiares directos de los dos hermanos investigados por el crimen, ambos en prisión provisional desde marzo, así como varios agentes de la Guardia Civil que participaron en las distintas fases de una investigación que dio un giro definitivo tras la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO).
Las declaraciones practicadas este viernes forman parte de la batería de diligencias impulsadas por el juzgado para esclarecer completamente cómo se produjo la muerte de Francisca Cadenas y cuál fue el grado de implicación de cada uno de los acusados.
La recogida de pruebas testificales continuará además el próximo 18 de junio, mientras los investigadores siguen pendientes de nuevos informes periciales y antropológicos considerados determinantes para el procedimiento judicial.
Los restos óseos de Francisca Cadenas permanecen actualmente en Madrid, donde especialistas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses continúan realizando análisis antropológicos y pruebas complementarias para concretar la causa exacta de la muerte y otros detalles relevantes sobre el crimen.
La acusación particular, ejercida por la abogada de la familia Meneses Cadenas, ha solicitado además nuevas diligencias periciales y una reconstrucción completa de los hechos, petición que ya ha sido autorizada por el juez instructor y que se llevará a cabo próximamente. La reconstrucción pretende aclarar los movimientos de los investigados y reconstruir con precisión qué ocurrió la noche del 9 de mayo de 2017 en el callejón donde se perdió el rastro de Francisca.
Fuentes próximas al caso consideran que esta diligencia podría resultar clave para contrastar las diferentes versiones aportadas durante la investigación y reforzar la secuencia temporal de los hechos.
El caso dio un vuelco el pasado mes de marzo tras el hallazgo de restos humanos enterrados en el patio de una vivienda situada a escasos metros de la casa de la víctima en Hornachos. Posteriormente, las pruebas biológicas confirmaron que los restos pertenecían a Francisca Cadenas.
Uno de los hermanos llegó posteriormente a confesar el crimen ante la Guardia Civil, aunque exculpó a su hermano de la autoría directa de la muerte. Sin embargo, tanto la familia de la víctima como la acusación particular sostienen que ambos habrían participado en el asesinato y posterior ocultación del cadáver.
Los hijos de Francisca Cadenas han manifestado públicamente su convencimiento de que el crimen fue cometido por los dos hermanos y que incluso pudo haber sido planificado. La familia considera además que la brutalidad reflejada en las primeras conclusiones forenses hace “muy poco probable” que una sola persona actuara sola.
Las investigaciones de la UCO sostienen que el cuerpo permaneció oculto durante años en una arqueta situada en el patio de la vivienda de los investigados, tapada con cemento, losas y distintos objetos para dificultar su localización.
La desaparición de Francisca Cadenas se convirtió durante años en uno de los casos más mediáticos y desconcertantes de Extremadura. La mujer desapareció la noche del 9 de mayo de 2017 tras recorrer apenas unos metros desde su domicilio para acompañar a unos conocidos hasta su vehículo. Nunca regresó a casa.
Tras años sin avances concluyentes y después de que el caso llegara a archivarse provisionalmente, la reapertura de la investigación y la intervención de la UCO permitieron reconstruir nuevos indicios que terminaron conduciendo al hallazgo de los restos y a las detenciones practicadas este año.
Mientras continúan las diligencias judiciales, la familia de Francisca mantiene su exigencia de justicia y permanece pendiente de unos informes forenses y de una futura reconstrucción de los hechos que podrían resultar decisivos para esclarecer definitivamente uno de los crímenes que más conmoción ha generado en Extremadura en la última década.



