El malestar contra las políticas energéticas de Pedro Sánchez ya ha estallado dentro del propio PSOE extremeño. Alcaldes, secretarios locales, cargos orgánicos y dirigentes socialistas de la comarca de Campo Arañuelo han lanzado una durísima advertencia al presidente del Gobierno ante el inminente cierre de la Central Nuclear de Almaraz: si Moncloa consuma el cierre, muchos abandonarán el partido y rechazarán concurrir bajo las siglas socialistas en futuras elecciones.

La carta abierta remitida “al compañero Pedro Sánchez” supone uno de los mayores desafíos internos al liderazgo del presidente dentro del PSOE en Extremadura y evidencia la creciente fractura territorial provocada por las decisiones energéticas del Gobierno.

Los dirigentes socialistas del entorno de Almaraz reconocen públicamente que ya no pueden explicar a los vecinos “razones y argumentos claros que justifiquen este cierre”, desmontando así el discurso oficial del Ejecutivo. Además, admiten que la central nuclear sigue siendo “necesaria para aportar estabilidad a la Red Eléctrica de España”, especialmente tras el apagón eléctrico que ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema energético nacional.

La rebelión socialista en la comarca también desmonta otro de los grandes argumentos del Gobierno de Sánchez: los propios alcaldes del PSOE reconocen que cerrar Almaraz supondría aumentar la dependencia de combustibles fósiles y perjudicaría el futuro energético e industrial de España.

Pero el mensaje más contundente llega cuando los firmantes reconocen abiertamente que el cierre de la central les lleva incluso a “cuestionarse la militancia en el partido, la continuidad como alcaldes y candidatos en las elecciones municipales de 2027 y la participación en futuras campañas electorales bajo las siglas del PSOE”.

La situación refleja el profundo rechazo que existe en el territorio a una decisión política tomada desde Madrid sin escuchar a los vecinos, a los trabajadores ni a los municipios afectados.

Los dirigentes socialistas recuerdan que Almaraz continúa siendo el principal motor económico y laboral del norte de la provincia de Cáceres después de más de cuarenta años de actividad, sosteniendo miles de empleos directos e indirectos y permitiendo financiar servicios públicos esenciales gracias a los impuestos que genera la planta.

Además, alertan de que el cierre llegaría en uno de los momentos más delicados para la comarca, con sectores tradicionales como el agrícola atravesando graves dificultades y con proyectos industriales estratégicos acumulando retrasos e incertidumbre.

El escrito evidencia también el aislamiento político de Pedro Sánchez respecto a Extremadura. Los alcaldes socialistas denuncian que, pese a sus reiteradas peticiones, el presidente del Gobierno sigue sin recibir a los representantes de la comarca ni escuchar sus reclamaciones.

La carta está firmada por responsables socialistas de Navalmoral de la Mata, Almaraz, Romangordo, Valdehúncar, Bohonal de Ibor, Rosalejo, Casatejada, Mesas de Ibor y Peraleda de la Mata, dejando claro que el rechazo al cierre ya no es una reivindicación exclusiva de trabajadores o empresarios, sino también del propio PSOE en el territorio.

La crisis abierta por Almaraz confirma que las políticas energéticas de Pedro Sánchez están generando un creciente rechazo incluso dentro de sus propias filas, especialmente en las zonas rurales y productivas que se sienten abandonadas por un Gobierno más preocupado por la ideología que por el empleo, la industria y el futuro del mundo rural.