El personal de enfermería de Atención Primaria ha llevado a cabo este martes un paro simbólico de cinco minutos en centros de salud de la región con el objetivo de visibilizar su situación laboral y denunciar la falta de planificación estructural por parte del Servicio Extremeño de Salud (SES), a la que atribuyen un deterioro progresivo del sistema y un riesgo creciente de fuga de profesionales.
La protesta, que se ha desarrollado de manera simultánea en distintos puntos de Atención Primaria, ha servido como altavoz para reclamar medidas inmediatas que garanticen la estabilidad de las plantillas, el refuerzo de los equipos asistenciales y la continuidad de la atención sanitaria en el primer nivel asistencial.
Advertencia sobre la fuga de profesionales y déficit de planificación
Durante la movilización, los profesionales han advertido de la necesidad urgente de actuar para evitar la salida de enfermeros del sistema sanitario público, una situación que afecta especialmente a quienes se encuentran en periodo de formación y residencia, y que, según denuncian, están optando por otras comunidades o incluso por el ámbito privado ante la falta de expectativas laborales.
En este sentido, han subrayado que la Atención Primaria continúa siendo uno de los pilares fundamentales del sistema sanitario, pero su sostenibilidad está comprometida por la ausencia de una planificación adecuada en materia de recursos humanos.
Asimismo, han reclamado el incremento de plazas estructurales en este nivel asistencial, argumentando que la actual dotación resulta insuficiente para cubrir las necesidades asistenciales de la población y garantizar una atención de calidad.
Críticas a la exclusión de la enfermería comunitaria en los contratos de fidelización
Entre las principales reivindicaciones expresadas destaca la crítica a la reciente política de fidelización de profesionales impulsada por la administración sanitaria. Según han denunciado, estas medidas no han incluido a los enfermeros de comunitaria, a pesar de su papel clave en la Atención Primaria.
El enfermero Juan Miguel Rubias ha lamentado esta situación y ha reclamado que este colectivo sea incorporado a los programas de fidelización. “Son los profesionales mejor preparados para trabajar en la Atención Primaria”, ha señalado, subrayando la necesidad de reconocer su cualificación específica y su experiencia en el ámbito comunitario.
Los profesionales consideran que la exclusión de este grupo supone un agravio comparativo y una oportunidad perdida para reforzar un área asistencial estratégica.
Respuesta del Servicio Extremeño de Salud
Por su parte, el Servicio Extremeño de Salud (SES) ha respondido a las reivindicaciones del colectivo de enfermería, asegurando que los contratos de fidelización serán publicados en breve. La administración sanitaria ha manifestado además su compromiso con la puesta en marcha de un plan de reconversión de plazas, que priorizará la figura de los tutores en el ámbito formativo.
Entre las medidas anunciadas, el SES ha confirmado también la implantación de contratos de especialista de corta duración, una iniciativa que, según han señalado, es inédita hasta ahora en el sistema sanitario extremeño y que pretende aportar mayor flexibilidad en la gestión de recursos humanos.
Un conflicto abierto sobre el futuro de la Atención Primaria
Las reivindicaciones del personal de enfermería ponen de manifiesto un conflicto creciente en torno al futuro de la Atención Primaria, especialmente en lo relativo a la estabilidad laboral, la planificación de plantillas y la retención del talento sanitario.
Los profesionales insisten en que la adopción de medidas parciales no será suficiente si no se aborda de manera global la falta de planificación estructural, alertando de que, de no producirse cambios significativos, la escasez de personal podría agravarse en los próximos años, con un impacto directo en la calidad asistencial.
La jornada de paro simbólico concluye así con un llamamiento a la administración sanitaria para abrir espacios de negociación efectivos y establecer soluciones a medio y largo plazo que garanticen la viabilidad de la Atención Primaria en la región.



