Desde hoy jueves entra en vigor en todos los centros educativos españoles el nuevo Real Decreto de seguridad alimentaria y nutrición para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos, una normativa estatal que transforma de forma significativa la alimentación escolar en España.

La medida afecta a colegios e institutos públicos, concertados y privados y establece criterios obligatorios sobre los alimentos servidos, la frecuencia de consumo, las técnicas culinarias y la información que deberán recibir las familias.

El decreto, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 16 de abril de 2025, comienza a aplicarse exactamente doce meses después de su aprobación con el objetivo de mejorar la salud infantil, prevenir la obesidad y promover modelos alimentarios sostenibles.

Fin de las bebidas azucaradas y apuesta por el agua

Una de las principales novedades es la eliminación de las bebidas azucaradas en los comedores escolares.

A partir de hoy, el agua será la única bebida habitual presente en la mesa, salvo situaciones específicas debidamente justificadas.

La norma busca reducir el consumo de azúcares añadidos entre la población infantil y adolescente, alineándose con las recomendaciones nutricionales nacionales e internacionales.

Más alimentos frescos, de temporada y ecológicos

El nuevo marco regulatorio introduce criterios de compra y planificación alimentaria orientados a la sostenibilidad:

Al menos el 45 % de las frutas y hortalizas deberán ser de temporada.
Un mínimo del 5 % del gasto total en alimentos deberá destinarse a productos procedentes de producción ecológica.
Se priorizan ingredientes frescos frente a alimentos ultraprocesados.

El decreto promueve así una alimentación basada en productos locales y de menor impacto ambiental.

Menos carne roja y más proteínas vegetales

La normativa establece por primera vez frecuencias obligatorias de consumo para cada grupo de alimentos dentro del menú escolar semanal.

Primeros platos
Entre una y dos raciones semanales de hortalizas o legumbres.
Una ración semanal de arroz.
Una ración semanal de pasta.
Segundos platos
Pescado: 1 a 3 raciones por semana.
Huevos: 1 a 2 raciones semanales.
Carne: máximo 3 raciones semanales, con limitaciones claras:
Solo una ración de carne roja por semana.
Máximo dos raciones de carne procesada al mes.

Además, se incorporan entre una y cinco raciones semanales de platos con proteínas vegetales como base principal, y los centros deberán ofrecer también menús vegetarianos completos, garantizando el aporte nutricional adecuado.

Guarniciones más saludables y control de frituras

El decreto también regula la composición de acompañamientos y métodos de cocina:

Entre 3 y 4 raciones semanales de ensalada variada.
Entre 1 y 2 raciones de otras guarniciones como patatas, hortalizas o legumbres.
Las frituras se limitan a una vez por semana.
Los platos precocinados —pizzas, croquetas, empanadillas o alimentos rebozados— solo podrán servirse una vez al mes.

Asimismo, el pan integral deberá ofrecerse al menos dos veces por semana, mientras que el arroz o la pasta integrales aparecerán un mínimo de cuatro veces al mes.

Por motivos de seguridad alimentaria, queda prohibido servir frutos secos enteros a menores de seis años debido al riesgo de atragantamiento.

Nuevas normas culinarias: más horno y menos rebozados

La regulación fija técnicas de cocina prioritarias:

Horno
Vapor
Hervido
Plancha
Sofritos y salsas de tomate

Se limita el uso de frituras y rebozados y se establecen requisitos sobre grasas y condimentos:

El aceite de oliva virgen o virgen extra será el único permitido para aliñar ensaladas.
Para cocinar y freír se empleará preferentemente aceite de oliva o girasol alto oleico.
Uso reducido de sal yodada, sustituyéndola por especias y hierbas aromáticas.
Los caldos concentrados solo podrán utilizarse si son bajos en sal.
Fruta fresca casi a diario como postre

El nuevo modelo de comedor escolar refuerza el papel de los postres saludables:

La fruta fresca será obligatoria entre cuatro y cinco días a la semana.
Yogur natural, cuajada sin azúcares añadidos o queso fresco solo podrán servirse una vez por semana.
Menús especiales obligatorios y respeto a la diversidad alimentaria

Todos los centros educativos deberán ofrecer:

Menús adaptados para alumnado con alergias, intolerancias u otras afecciones médicas, previa acreditación sanitaria.
Alternativas alimentarias por motivos éticos o religiosos.

La medida pretende garantizar la igualdad de acceso al comedor escolar para todo el alumnado.

Más transparencia para las familias

Otra de las novedades clave es la obligación de informar mensualmente a las familias con detalle sobre los menús escolares.

Los centros deberán publicar información que incluya:

Nombre de los platos.
Técnicas culinarias empleadas.
Tipos de salsas y guarniciones.
Relación completa de alérgenos.
Variedad de fruta servida.
Tipo concreto de lácteos utilizados.

Esta información deberá estar disponible en tablones de anuncios, páginas web o cualquier soporte accesible para madres, padres y tutores.

Un cambio estructural en la alimentación escolar

La entrada en vigor del decreto marca un cambio estructural en el modelo de comedor escolar español, orientado a promover hábitos saludables desde la infancia, reducir el consumo de ultraprocesados y favorecer sistemas alimentarios más sostenibles.

Con esta normativa, el Gobierno busca convertir los centros educativos en espacios clave de educación nutricional y prevención sanitaria, influyendo de manera directa en la salud presente y futura de millones de estudiantes en España.