La Asamblea de Extremadura ha aprobado una modificación en la organización de los trabajos parlamentarios que afecta al número de preguntas que los distintos grupos políticos podrán formular tanto en las sesiones plenarias como en las comisiones parlamentarias.
La actualización del sistema responde, según los grupos que sustentan la mayoría parlamentaria, al objetivo de adecuar el reparto de iniciativas de control al peso representativo obtenido por cada formación política tras las últimas elecciones autonómicas, aplicando criterios de proporcionalidad acordes a la actual composición de la Cámara.
Desde la mayoría parlamentaria se señala que la medida pretende mejorar la organización de los debates, optimizar los tiempos de intervención y facilitar el normal desarrollo de la actividad legislativa, manteniendo los mecanismos reglamentarios de control al Ejecutivo autonómico.
Por su parte, los grupos de la oposición, PSOE y Unidas por Extremadura, han mostrado su rechazo a la modificación aprobada. Ambas formaciones consideran que la reducción del cupo de preguntas supone una limitación de la capacidad de control parlamentario y han advertido de que puede disminuir las herramientas de fiscalización del Gobierno autonómico.
Según han trasladado sus portavoces, la medida podría afectar al equilibrio entre gobierno y oposición dentro de la Cámara y restringir el debate político, al reducir el número de iniciativas que permiten solicitar explicaciones al Ejecutivo durante plenos y comisiones.
El cambio organizativo se enmarca en los ajustes habituales derivados del inicio de legislatura y de la adaptación del funcionamiento interno de la Asamblea a su nueva configuración parlamentaria. No obstante, la decisión ha abierto un debate político sobre el alcance del principio de proporcionalidad y su impacto en el ejercicio del control democrático.
La aplicación del nuevo reparto de preguntas se llevará a cabo en las próximas sesiones parlamentarias conforme al calendario ordinario de actividad institucional.



