La migraña, una enfermedad neurológica crónica que va mucho más allá de un simple dolor de cabeza, afecta al 13,7% de la población en Extremadura, una cifra superior a la media nacional situada en el 13%. En España, alrededor de seis millones de personas conviven con esta patología, según los datos recogidos en el Libro Blanco de la Migraña.
A pesar de su elevada prevalencia y del impacto significativo que tiene sobre la calidad de vida de quienes la padecen, la migraña continúa siendo una enfermedad desconocida y frecuentemente banalizada tanto por la sociedad como por los propios pacientes, muchos de los cuales han normalizado el dolor y sus consecuencias.
Una enfermedad neurológica compleja
La migraña es una enfermedad neurológica caracterizada por episodios recurrentes de dolor de cabeza intenso y pulsátil, generalmente acompañado de síntomas incapacitantes como náuseas, vómitos y una elevada sensibilidad a la luz, los sonidos o los olores. Estos ataques pueden prolongarse durante horas o incluso días, limitando gravemente la actividad diaria.
Lejos de tratarse de un malestar puntual, la migraña constituye una patología compleja que requiere diagnóstico médico, seguimiento especializado y tratamiento adecuado.
Predominio femenino
La enfermedad presenta un claro sesgo de género: aproximadamente el 70% de las personas con migraña son mujeres, frente al 30% de hombres. Factores hormonales, biológicos y sociales influyen en esta mayor prevalencia femenina, lo que convierte a la migraña también en un importante reto en términos de salud pública y equidad sanitaria.
Primera causa de discapacidad en menores de 50 años
Más de la mitad de las personas que padecen migraña presentan un grado de discapacidad grave o muy grave. De hecho, esta enfermedad se sitúa como la primera causa de discapacidad en adultos menores de 50 años a nivel mundial, reflejando su enorme impacto funcional y social.
Las crisis de migraña afectan profundamente a la vida cotidiana. Las personas afectadas pueden verse obligadas a cancelar actividades esenciales o significativas, como acudir a un examen para el que llevan meses preparándose, asistir a eventos familiares importantes o mantener relaciones sociales con normalidad.
Impacto emocional y en la salud mental
El impacto de la migraña trasciende el dolor físico. Numerosos pacientes experimentan ansiedad, frustración o sentimientos de incomprensión debido a la imprevisibilidad de los episodios. Además, existe una alta prevalencia de depresión entre las personas con migraña, lo que evidencia la necesidad de un abordaje integral que incluya también la salud mental.
Consecuencias laborales y económicas
La migraña supone también un importante desafío en el ámbito laboral. La enfermedad está estrechamente relacionada con el absentismo laboral —cuando la persona no puede acudir a su puesto de trabajo— y con el presentismo, situación en la que el trabajador acude pero no puede desempeñar sus funciones con normalidad debido al dolor o a los síntomas asociados.
Este impacto tiene consecuencias tanto para las personas afectadas como para el sistema productivo y económico, subrayando la necesidad de políticas de sensibilización y adaptación laboral.
Un problema aún infradiagnosticado
A pesar de la magnitud del problema, cerca del 43% de las personas con síntomas compatibles con migraña aún no cuenta con un diagnóstico claro. Este infradiagnóstico retrasa el acceso a tratamientos adecuados y perpetúa el sufrimiento innecesario de millones de pacientes.
Expertos y asociaciones de pacientes coinciden en la importancia de aumentar la concienciación social, mejorar la formación sanitaria y fomentar el reconocimiento de la migraña como una enfermedad neurológica incapacitante que requiere atención prioritaria.
Llamamiento a la sensibilización
Ante esta realidad, profesionales sanitarios y entidades vinculadas a la salud insisten en la necesidad de visibilizar la migraña, combatir su banalización y promover el diagnóstico precoz, el acceso equitativo a tratamientos y la comprensión social hacia quienes conviven diariamente con esta enfermedad invisible.
Reconocer que la migraña es mucho más que un dolor de cabeza es el primer paso para mejorar la calidad de vida de millones de personas.



