El hospital de fauna salvaje de AMUS (Acción por el Mundo Salvaje), situado en Villafranca de los Barros, recibió el pasado 22 de marzo a 15 alimoches procedentes de Italia dentro de un nuevo proyecto internacional destinado a reforzar la conservación de esta especie amenazada en Europa.
Las aves recorrieron más de 2.200 kilómetros desde la región italiana de Toscana hasta Extremadura en un traslado coordinado junto al CERM (Centro Rapaci Minacciati), uno de los centros de referencia mundial en reproducción en cautividad del alimoche.
Un nuevo núcleo reproductor en Extremadura
El objetivo principal de la iniciativa es crear un nuevo núcleo reproductor en las instalaciones de AMUS que permita incrementar el número de ejemplares nacidos en cautividad.
Parte de los pollos que nazcan en Extremadura serán liberados posteriormente en Italia para reforzar sus poblaciones naturales, mientras que otros podrían contribuir al fortalecimiento de poblaciones españolas si fuese necesario.
Durante los primeros años del proyecto, especialistas italianos trabajarán junto al equipo extremeño aportando apoyo técnico en el manejo de los animales y en todas las fases del proceso reproductivo.
Las nuevas instalaciones incorporarán sistemas de videovigilancia, lo que permitirá a expertos españoles e italianos monitorizar en tiempo real el comportamiento de las parejas reproductoras y mejorar el éxito de cría.
Una especie amenazada en Europa
El alimoche europeo ha sufrido un fuerte declive en varias regiones europeas. En Italia, la especie está catalogada en peligro crítico, con apenas una decena de parejas reproductoras en el sur del país, principalmente debido al furtivismo.
En España, aunque alberga la mayor población europea, el alimoche también experimentó una importante reducción durante las últimas décadas a causa del uso ilegal de venenos, la pérdida de hábitat y la disminución de recursos alimenticios, motivo por el que se encuentra catalogado como especie vulnerable.
Cooperación internacional para asegurar el futuro del alimoche
Este proyecto permitirá además mantener una reserva genética esencial para futuros programas de reintroducción y conservación en distintas zonas de Europa.
La colaboración entre AMUS y CERM refuerza el papel de Extremadura como territorio clave para la conservación de aves necrófagas y demuestra la importancia de la cooperación internacional para garantizar la supervivencia del alimoche europeo.



