Los dos hermanos investigados por la muerte de Francisca Cadenas cumplen su cuarto día en prisión provisional mientras permanece pendiente la resolución del recurso presentado por la defensa del mayor de ellos.

Tras su ingreso inicial en el centro penitenciario y su paso por el módulo de admisión y posteriormente por el módulo 2, ambos internos fueron trasladados en la tarde del lunes a un módulo de aislamiento o protección. Esta decisión fue adoptada por la dirección del centro penitenciario a petición expresa de los propios acusados.

Según fuentes cercanas al caso, los hermanos habrían solicitado este traslado ante el temor a sufrir agresiones físicas o verbales por parte de otros reclusos. El Reglamento Penitenciario contempla este tipo de medidas de carácter temporal cuando resulta necesario garantizar la seguridad y la integridad física de los internos.

La estancia en este módulo implica condiciones específicas de reclusión, entre ellas la realización de paseos en solitario y la limitación del contacto con el resto de la población penitenciaria.

Mientras tanto, la situación en la localidad comienza a recuperar progresivamente la normalidad, aunque persisten numerosas incógnitas en torno al desarrollo de la investigación y a la vida que llevaban los acusados antes de su detención. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil asumió la dirección del caso hace aproximadamente quince meses, marcando un punto de inflexión en las pesquisas.

La evolución judicial del caso continúa generando expectación a la espera de nuevos avances.