Un colectivo de alrededor de 700 enfermeras ha solicitado oficialmente a la Junta de Extremadura la anulación del proceso selectivo del Servicio Extremeño de Salud (SES), al denunciar que la prueba celebrada en marzo se habría alejado del contenido esperado, con una elevada carga de legislación y preguntas “muy raras”, según aspirantes.
Han constituido una plataforma, contratado asesoría jurídica y ya han mantenido una reunión con la consejera de Salud para presentar sus reclamaciones.
Descontento tras el examen
Las oposiciones de Enfermería del SES, que congregaron a más de 4.500 aspirantes en sedes como Badajoz y Cáceres, han provocado un malestar generalizado entre quienes participaron en la prueba. Muchas de las enfermeras presentaron la sensación de que la evaluación no se ajustó al temario específico ni a las competencias profesionales que deberían valorar.
Una de las opositoras, Silvia, resumió el sentir de muchas participantes a la salida del examen:
“Hemos salido con la sensación de que no nos ha servido para nada el trabajo que hemos hecho.”
Otra aspirante calificó la prueba como muy centrada en aspectos ajenos a la enfermería práctica:
“El 75 % del examen, podríamos decir que era legislación… preguntas muy raras, un examen muy mal formulado.”
La petición formal y acciones previstas
Ante estas quejas, el colectivo de unas 700 enfermeras ha constituido una plataforma para coordinar sus reclamaciones y ha contratado un gabinete jurídico para estudiar posibles recursos y acciones legales que podrían culminar en la anulación del proceso selectivo.
La plataforma ya ha trasladado formalmente estas peticiones a la Consejería de Salud, donde se comprometió a buscar soluciones y revisar los planteamientos realizados.
Respuesta oficial del SES
Frente a las críticas de los opositores, el Servicio Extremeño de Salud emitió una declaración en la que defendió la independencia y autonomía de los tribunales que organizaron el examen, subrayando que las impugnaciones están previstas en el calendario del proceso.
El SES recordó a los aspirantes que “disponen de un plazo de tres días hábiles para formular impugnaciones”, y enfatizó que los tribunales actúan con total independencia en la elaboración y evaluación de las pruebas.
Las tensiones derivadas de este examen se enmarcan en un contexto más amplio de críticas a procesos selectivos sanitarios, donde colectivos profesionales han cuestionado anteriormente el enfoque de evaluaciones o aspectos organizativos.
En esta ocasión, la principal queja gira en torno a la supuesta distancia entre el contenido del examen y las competencias prácticas propias de las funciones de Enfermería.



