“Gracias por querer servir a España”, ha afirmado el monarca ante los nuevos integrantes del Ejército de Tierra
Su Majestad el Rey Felipe VI ha presidido este sábado en Cáceres la solemne ceremonia de jura de bandera de los alumnos del Centro de Formación de Tropa nº 1 (Cefot 1), un acto de especial relevancia institucional y militar que simboliza el compromiso firme y voluntario de los futuros soldados con la defensa de España y los valores constitucionales.
El acto, celebrado en las instalaciones del acuartelamiento cacereño, ha contado con la presencia de autoridades civiles y militares, mandos del Ejército de Tierra, familiares de los jurandos y representantes de distintas instituciones. La ceremonia ha estado marcada por la solemnidad propia de este tipo de eventos, que constituyen uno de los momentos más significativos en la carrera de cualquier militar.
Tras la jura de bandera, se ha ofrecido un Vino de Honor durante el cual el Rey Felipe VI ha dirigido unas palabras a los nuevos soldados, poniendo en valor el compromiso adquirido y la trascendencia del paso que acaban de dar. El monarca ha subrayado que se trata de una decisión libre y consciente, basada en la vocación de servicio a España y a la sociedad.
Felipe VI ha comenzado su intervención recordando que hacía 31 años que no presidía una ceremonia de jura de bandera en el Cefot 1, destacando la profunda evolución experimentada por las Fuerzas Armadas desde entonces. En este sentido, ha señalado que, en aquella ocasión, se trataba de una jura de bandera correspondiente a la antigua tropa de reemplazo, muy distinta a la celebrada en la jornada de hoy.
“Hoy es una jura de bandera de soldados vocacionales”, ha afirmado el Rey, “personas que han decidido dedicarse a la milicia como manera de servir y de ganarse un sueldo, con el afán de compartir los valores que caracterizan a nuestros hombres y mujeres soldados de España”. En sus palabras, ha destacado que este compromiso va más allá de una formación profesional, constituyendo una verdadera entrega personal al servicio del país.
El monarca ha querido agradecer de manera expresa el gesto simbólico que supone la jura de bandera, calificándolo como un acto de “compromiso, de entrega a España, ante una bandera que nos une a todos”. Asimismo, ha reconocido la decisión de los aspirantes de incorporarse a las Fuerzas Armadas, subrayando el significado profundo de vestir el uniforme del Ejército de Tierra.
“Gracias por querer formar parte de los Ejércitos, por querer vestir el uniforme del Ejército de Tierra y comprometeros a servir a España, entregando, si es preciso, la vida propia”, ha señalado Felipe VI, poniendo de relieve el alto grado de responsabilidad y sacrificio inherente a la profesión militar.
Extremadura, una tierra estrechamente ligada a la tradición militar
Durante su intervención, el Rey ha puesto de relieve la histórica vinculación de Extremadura con las Fuerzas Armadas españolas, destacando su papel como tierra de acogida y de marcada vocación militar. Ha recordado que esta relación se refleja tanto en la historia como en la identidad de numerosas unidades del Ejército, cuya denominación y tradición están profundamente ligadas al territorio extremeño.
Felipe VI ha felicitado a los alumnos que en las próximas semanas culminarán su etapa formativa en el Cefot 1. “Dentro de muy poco dejaréis de ser alumnos; el próximo 17 de abril os incorporaréis a vuestras respectivas unidades para desempeñar los cometidos para los que os habéis preparado aquí”, ha indicado, animándoles a aplicar con responsabilidad y profesionalidad los conocimientos adquiridos.
El Rey ha subrayado también el carácter especial del día vivido, señalando que la jura de bandera constituye “un momento crucial para cualquier soldado, un momento emotivo que siempre se recordará a lo largo de la vida profesional y personal”.
Homenaje a los caídos en acto de servicio
Antes de concluir su intervención, Su Majestad el Rey ha querido rendir homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas que han fallecido en acto de servicio, expresando el reconocimiento y el respeto de toda la Nación a su sacrificio. De manera especial, ha tenido palabras de recuerdo para las víctimas de la reciente tragedia ferroviaria ocurrida en Adamuz, en la que perdieron la vida varios militares.
Entre ellos, el monarca ha mencionado al capitán enfermero Álvaro García Jiménez, quien había regresado recientemente de participar en una misión internacional en Irak y se encontraba retornando a su unidad tras disfrutar de un permiso. “A ellos especialmente les dedicamos nuestro recuerdo y nuestro duelo”, ha afirmado el Rey, trasladando su cercanía a las familias, compañeros y allegados de los fallecidos.
La ceremonia ha concluido en un clima de solemnidad y respeto, reafirmando el compromiso de las Fuerzas Armadas con España y destacando la importancia de la vocación, el servicio y el sacrificio como pilares fundamentales de la vida militar.



