La presidenta de la Asamblea, Blanca Martín, se despidió oficialmente de la Cámara legislativa tras diez años y siete meses al frente de la institución, poniendo fin a una etapa prolongada de servicio público caracterizada por la estabilidad, el fortalecimiento del papel parlamentario y la defensa de los valores democráticos. En su intervención de despedida, Martín animó a afrontar los retos presentes y futuros “con valentía, responsabilidad y respeto a la institución”.

Durante su comparecencia final ante el Pleno, la presidenta saliente hizo balance de una trayectoria en la que, según subrayó, su labor ha estado siempre guiada por los principios de honestidad, entrega y respeto, pilares que han marcado el funcionamiento de la Asamblea y la relación entre los distintos grupos parlamentarios a lo largo de este periodo.

A través de una carta Blanca Martín ha recordado que la Asamblea es “la casa de la palabra y del diálogo”, y destacó la importancia de preservar el clima de entendimiento institucional como garantía del correcto ejercicio de la representación democrática. En este sentido, puso en valor el esfuerzo colectivo realizado para consolidar la Cámara como un espacio de debate plural, abierto y al servicio de la ciudadanía.

La presidenta agradeció de manera expresa el trabajo y la colaboración de los diputados y diputadas de todas las formaciones políticas, así como la labor del personal técnico y administrativo de la Asamblea, cuyo compromiso —señaló— ha sido esencial para el desarrollo de la actividad parlamentaria y el cumplimiento de los objetivos institucionales.

Asimismo, Martín quiso destacar los avances logrados durante su mandato en materia de funcionamiento interno, modernización de procedimientos y fortalecimiento de la imagen pública de la institución, siempre con el objetivo de acercar la Asamblea a la sociedad y reforzar la confianza de la ciudadanía en sus representantes.

En su mensaje final, la presidenta saliente apeló a la responsabilidad de quienes asuman nuevas funciones al frente de la Cámara, instándoles a ejercer el cargo con sentido institucional, lealtad a los valores democráticos y firmeza ante los desafíos que plantea el actual contexto político y social.

Con esta despedida, Blanca Martín cierra una de las etapas más prolongadas en la Presidencia de la Asamblea, dejando una impronta vinculada al respeto institucional, la continuidad en el trabajo parlamentario y el compromiso con el interés general.