La entidad financiera entrega la décima edición de las Becas Espiga Educación, dotadas con 800 euros cada una, como reconocimiento al esfuerzo, la excelencia y el talento del alumnado extremeño
Caja Rural de Extremadura ha hecho entrega de la décima edición de las Becas Espiga Educación, un programa consolidado que reconoce a los 20 estudiantes con los expedientes académicos más brillantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Formación Profesional Básica y Formación Profesional de Grado Medio de la comunidad autónoma durante el curso 2024-2025.
El acto de entrega se celebró en la finca El Toril, propiedad de la entidad, y reunió a representantes institucionales, responsables educativos, equipos directivos de los centros, familiares y alumnado galardonado. La ceremonia contó con la presencia de la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional, Mercedes Vaquera, el presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, y la directora general de la entidad, Rocío Morales.
Las Becas Espiga Educación tienen como objetivo reconocer públicamente el esfuerzo, la constancia y la dedicación académica de los jóvenes extremeños, al tiempo que fomentan la motivación por el conocimiento como herramienta clave para el desarrollo personal y el progreso social y económico de Extremadura.
Una década apoyando el talento joven
En esta décima edición se han concedido un total de 20 becas, cada una de ellas dotada con 800 euros, distribuidas en tres categorías educativas:
- 10 becas destinadas a los mejores expedientes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO)
- 8 becas para alumnado de Formación Profesional de Grado Medio
- 2 becas para Formación Profesional Básica
Con esta iniciativa, Caja Rural de Extremadura reafirma su compromiso sostenido con la educación, la ciencia y la formación de nuevos talentos, una línea de actuación que se mantiene desde hace más de una década y que se complementa con otros programas de apoyo a la investigación, la innovación y el desarrollo del capital humano en la región.
Alumnado galardonado
En la categoría de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), los estudiantes reconocidos han sido:
- Elena Sanz, del IES Donoso Cortés de Don Benito
- Alejandra Trasmonte y Ángeles Sánchez, del Colegio Nuestra Señora del Carmen de Villafranca de los Barros
- Ana Andaluz, del IES Ramón Carande de Jerez de los Caballeros
- Mario García de Paredes, del IES Luis Chamizo de Don Benito
- Yago Araujo y Celia Carrasco, del Colegio San Francisco Javier de Fuente de Cantos
- María Elena Galán, del IES Albarregas de Mérida
- Marta Calderón, del IES San José de Villanueva de la Serena
- José María Fernández-Cortés, del IES Carolina Coronado de Almendralejo
En la modalidad de Formación Profesional Básica, las becas han recaído en:
- Emilio Rivero, del IES Bárbara de Braganza de Badajoz
- Lucía Moreno, del IESO Val de Xálima de San Martín de Trevejo
Por su parte, en la categoría de Formación Profesional de Grado Medio, los alumnos premiados han sido:
- Alonso Murillo, del IES Muñoz Torrero de Badajoz
- María Mercedes Casco, del IES Sáez de Buruaga de Mérida
- Laura Santos, del IES Zurbarán de Navalmoral de la Mata
- Alba Alias, del Colegio FP CDS FP y Deportiva de Badajoz
- Silvia Mora, María Guadalupe Ardila, Marta Nevado y David Requero, del Colegio FP Global Formación Profesional
El valor del esfuerzo y del compromiso educativo
Durante su intervención, el presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, subrayó que los Premios Espiga Educación están concebidos como un reconocimiento al esfuerzo, el trabajo constante y el sacrificio personal del alumnado.
“En vosotros está la clave para transformar nuestra tierra y el mundo en el que vivimos. Por eso es fundamental reconocer el esfuerzo, la constancia y el compromiso que habéis demostrado”, afirmó. Asimismo, quiso destacar el papel esencial de las familias y del profesorado, recordando que la educación es un proceso compartido en el que la implicación de toda la comunidad educativa resulta determinante.
Caballo aprovechó la ocasión para poner en valor los diez años de trayectoria de estas becas y reafirmar el compromiso de la entidad con la educación y la ciencia, a través de iniciativas que contribuyen a la formación integral de los jóvenes y al desarrollo sostenible de Extremadura.
La voz del alumnado
En nombre de los estudiantes galardonados intervino Yago Araujo, alumno del Colegio San Francisco Javier de Fuente de Cantos, quien agradeció el reconocimiento recibido y destacó que este tipo de premios “suponen un estímulo para seguir formándose, mejorar día a día y confiar en las propias capacidades”.
Araujo señaló que las Becas Espiga Educación “demuestran que se sigue apostando por los jóvenes y por la nueva generación, y nos ayudan a darnos cuenta de que vamos por el buen camino”.
Educación alineada con Europa
Por su parte, la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional, Mercedes Vaquera, afirmó que los niveles educativos de Extremadura han alcanzado los estándares europeos, situando a la educación como uno de los pilares fundamentales del avance de la región como sociedad.
Vaquera explicó que la educación es un proceso de mejora continua, cuyos resultados se reflejan en la evolución de las competencias del alumnado, la implantación de metodologías innovadoras, la mejora de los resultados académicos y la creciente internacionalización del sistema educativo extremeño.
Asimismo, destacó la labor de Caja Rural de Extremadura por seguir apostando por el talento extremeño, señalando que la concesión de estas becas “invierte directamente en el futuro de Extremadura y construye puentes entre la formación y la oportunidad”. Finalmente, felicitó a todos los galardonados y los animó a continuar trabajando para alcanzar las metas académicas y profesionales que aún quedan por delante.



