Con motivo de las próximas elecciones que se celebrarán en Extremadura el 21 de diciembre, los obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz, junto con el arzobispo de Toledo y su obispo auxiliar, han hecho pública una reflexión dirigida a los fieles católicos y a cuantos deseen escuchar su voz. Su intención es ofrecer unas orientaciones que contribuyan al ejercicio responsable, libre y consciente del derecho al voto.

En primer lugar, los prelados subrayan la importancia de participar en los comicios. Recuerdan que votar constituye no solo un derecho, sino también una responsabilidad cívica que exige información adecuada, lucidez y espíritu crítico. Señalan, además, que el respeto mutuo —incluido hacia quienes sostienen ideas diferentes— es esencial para la convivencia social. El acto de votar, precisan, permite a cada ciudadano asumir un papel activo en la construcción de una sociedad más humana, justa y fraterna.

En segundo término, destacan la necesidad de comprender la política como una vocación de gran dignidad. Citando la encíclica Fratelli tutti (n. 180), recuerdan que la política es “una de las formas más preciosas de la caridad” porque está orientada a la búsqueda del bien común. Allí donde esa búsqueda prevalece sobre intereses particulares y se superan confrontaciones estériles, se manifiesta la verdadera grandeza del servicio público. Por ello, expresan su reconocimiento y gratitud hacia quienes, en los distintos ámbitos municipales, provinciales y regionales, desempeñan sus responsabilidades con honestidad y coherencia.

Asimismo, los obispos reiteran que la Iglesia no puede ni debe promover un proyecto político concreto. La fe cristiana no constituye una ideología y no se identifica con ninguna opción partidista, permitiendo legítimamente distintas formulaciones y compromisos (cf. Octogesima adveniens, 50). Sin embargo, el Evangelio sí inspira una serie de valores irrenunciables: la defensa de la dignidad de toda persona y de toda vida humana desde su concepción, la protección de los más vulnerables, la lucha contra la pobreza y la desigualdad, el respeto a los derechos fundamentales y la promoción del bien común y la justicia social.

La nota concluye reafirmando la disposición de los obispos a colaborar en toda iniciativa que favorezca el desarrollo humano integral y el bien común, especialmente en beneficio de los pueblos y comunidades más pequeñas, cuyo tamaño no disminuye sus derechos ni su dignidad. Finalmente, invocan la intercesión de la Virgen de Guadalupe y de san Pedro de Alcántara, patronos de Extremadura, para que acompañen a todos en este proceso electoral.